Traducido por el equipo de SOTT.net

¿Pruebas de vida alienígena o una estafa piramidal cósmica?
three-sided Martian
© NASAUna foto de una « pirámide » marciana de tres lados ha suscitado interrogantes sobre la existencia de vida avanzada en el Planeta Rojo.
Un realizador de documentales desató un debate sobre civilizaciones marcianas avanzadas tras compartir unas imágenes que parecían mostrar una «pirámide de tres lados» en el Planeta Rojo.

El investigador de la NASA Keith Laney se topó inicialmente con la anomalía en 2001 mientras utilizaba el Mars Global Surveyor de la NASA para escanear el terreno en busca de formaciones inusuales, según informó el Daily Mail.

Planteó que el prisma interplanetario podría ser artificial, y declaró: «Si esto se encontrara en cualquier lugar de la Tierra, sin duda lo estaríamos investigando a fondo».

Posteriormente, estas imágenes fueron compartidas en X por el documentarista Brian Dobbs. «En Marte hay una pirámide de tres lados del tamaño de la Gran Pirámide de Egipto», escribió.

Las imágenes adjuntas muestran un primer plano del montículo triangular, situado en Valles Marineris, el segundo sistema de cañones más grande del sistema solar, que se extiende a lo largo de 4000 km y alcanza profundidades de hasta 6,5 km.
Mars pyramid
© NASA
La zona es conocida por sus escarpados acantilados y formaciones rocosas en capas, que pueden dar lugar a características geométricas anómalas, como la supuesta pirámide espacial.

Curiosamente, la formación ha sido captada en cuatro ocasiones distintas entre 2001 y 2016. En todas ellas, la pirámide mantuvo su geometría simétrica de tres lados.

Dobbs reconoció que esto no constituye una prueba definitiva de la existencia de vida en Marte, pero se preguntó por qué no se han llevado a cabo investigaciones para descartar su posible origen artificial.

«¿Qué proceso geológico crea una estructura piramidal de tres lados como esta?», se preguntó en un vídeo de YouTube . «Me resulta realmente desconcertante que podamos mirar esto y decirnos a nosotros mismos que aquí no hay nada que ver, cuando está claro que se trata de una anomalía».
Mars pyramid
© NASA/JPL/University of Arizona
Dobbs no es el único que sugiere que dicho prisma es de origen tecnológico.

En un artículo de investigación del año pasado, el investigador marciano George Haas postuló que dicha estructura «muestra un nivel de geometría y simetría que respalda una alta probabilidad de origen artificial».

«No hace falta ser geólogo para distinguir entre una roca y una escultura, algo que es geométrico», declaró al Daily Mail.

Mientras tanto, la CIA publicó en 2025 documentos que detallaban una misteriosa misión de reconocimiento que llevaron a cabo para obtener información sobre el Planeta Rojo.

Según se informa, encontraron pirámides salpicando la superficie marciana, lo que alimentó las especulaciones de que dicha pirámide podría ser de origen artificial.
Mars pyramid
© NASAVista satelital de la estructura piramidal en Marte, que ha dado lugar a teorías sobre vida avanzada en el Planeta Rojo.
El exagente de la CIA Joe McMoneagle afirmó que uno de los prismas marcianos albergaba «salas gigantescas» y era más grande que cualquier cosa encontrada en Egipto.

Sin embargo, hubo quienes se mostraron escépticos. El científico de Harvard Avi Loeb, quien ha afirmado en repetidas ocasiones que el cometa interestelar 3I/ATLAS podría ser tecnológico, declaró al Post que la pirámide podría ser «natural».

«Sabemos que Marte tuvo lagos, ríos y océanos de agua, agua líquida», afirmó. «Así que podrían formarse figuras como esa».

También descartó cualquier comparación con las pirámides egipcias, alegando que «estas están hechas de piedras, bloques que no se ven en esta imagen».

«Si viera eso, entonces obviamente diría que se trata de una construcción».

Mucho más convincente, según Loeb, fue un objeto cilíndrico descuvierto en Marte en 2022, del que sugirió que podría tener orígenes tecnológicos no humanos.

El investigador pidió al rover Curiosity de la NASA que lo investigara en una entrada de blog del 8 de marzo.

«¿Deberíamos simplemente asumir que el misterioso cilindro es un residuo fabricado por el hombre y seguir adelante, o hacer que el rover dé la vuelta para averiguar si su origen es diferente?», se preguntó.