Traducido por el equipo de SOTT.net

La inquietante red de científicos y empleados de laboratorios estadounidenses que han fallecido o desaparecido sigue creciendo, ya que se han relacionado dos casos más con esta preocupante tendencia.
Frank Maiwald
© legacy.comFrank Maiwald (en la foto) era investigador del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA antes de su fallecimiento en 2024. No se ha revelado la causa de su muerte y la NASA no ha hecho comentarios al respecto.
Según se informa, el científico de la NASA Frank Maiwald falleció el 4 de julio de 2024 en Los Ángeles a la edad de 61 años, pero la causa de la muerte nunca se ha hecho pública y las autoridades confirmaron que nunca se le practicó la autopsia.

Maiwald había sido un destacado investigador del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la agencia espacial desde 1999 y trabajó en múltiples proyectos relacionados con tecnología satelital avanzada capaz de escanear la Tierra y otros planetas.

En junio de 2023, apenas 13 meses antes de su muerte, fue el investigador principal de un avance que podría ayudar a futuras misiones espaciales a detectar signos claros de vida en otros mundos, como la luna de Júpiter, Europa; la luna de Saturno, Encélado; o el planeta enano Ceres.

A pesar de que Maiwald era Principal del JPL (galardón otorgado a los científicos que «realizan contribuciones individuales destacadas» en sus campos), la NASA nunca ha hecho comentarios públicos sobre la muerte del científico, y el único registro público que marca su fallecimiento fue una necrológica publicada en línea.
US Scientific Research Network Crossovers
Mientras tanto, ha salido a la luz otra misteriosa desaparición en el Laboratorio Nacional de Los Álamos (LANL), una de las principales instalaciones de investigación nuclear de Estados Unidos, lo que eleva a ocho el número total de incidentes inexplicables desde julio de 2024.

Anthony Chávez, antiguo empleado del LANL hasta su jubilación en 2017, desapareció sin dejar rastro el 4 de mayo de 2025, apenas siete semanas antes de que desapareciera un asistente clave del mismo laboratorio.

El Departamento de Policía de Los Álamos ha comunicado al Daily Mail que la búsqueda de Chávez, de 79 años, sigue en curso y que, casi un año después, no ha surgido ninguna información nueva sobre el caso.

El Daily Mail se ha puesto en contacto con la familia de Maiwald y con el condado de Los Ángeles para recabar comentarios sobre las circunstancias que rodean la prematura muerte de Maiwald.

Curiosamente, la necrológica en línea creada para Maiwald no mencionaba ningún problema de salud antes de la muerte del hombre de 61 años, y el JPL de la NASA no confirmó ni desmintió que Maiwald hubiera trabajado allí durante décadas, a pesar de los registros de sus logros que figuran en su sitio web.
Anthony Chavez
© Facebook.comAnthony Chavez (en la foto) fue empleado del Laboratorio Nacional de Los Álamos hasta 2017. Desapareció sin dejar rastro en mayo de 2025.
Por su parte, Chavez fue visto por última vez saliendo de su casa, en el barrio de Denver Steels de Los Álamos, a pie.

Este veterano empleado del LANL dejó su coche cerrado con llave en la entrada y no se llevó la cartera, las llaves ni otros objetos personales, que fueron encontrados en el interior de la vivienda de Chavez.

Aunque sus amigos lo consideraban un ávido excursionista, los investigadores señalaron que Chavez no iba vestido para una larga caminata al aire libre y no se llevó el teléfono por si surgía alguna emergencia.

El LANL no ha respondido a la solicitud de comentarios del Daily Mail sobre la naturaleza del trabajo de Chavez en el laboratorio nuclear de alta seguridad.

Las instalaciones fueron fundadas por el famoso Proyecto Manhattan durante la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, han estado vinculadas a la investigación sobre armas nucleares, y una mujer de la que se temía que poseyera esos secretos también se encuentra desaparecida.
Melissa Casias
© GoFundMeMelissa Casias (en la foto) fue vista por última vez caminando sola en Nuevo México después de dejar a su marido en el trabajo, en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, pero sin presentarse ella misma a trabajar.
Melissa Casias, de 54 años, de quien se creía que tenía autorización de seguridad para acceder a información confidencial en el LANL, desapareció sin dejar rastro en circunstancias casi idénticas apenas dos meses después.

Su familia dijo que, de forma inusual, decidió trabajar desde casa el día de su desaparición, pero fue vista por última vez a kilómetros de su casa, caminando sola sin su cartera, teléfono ni llaves.


Además, los teléfonos personal y de trabajo de la asistente administrativa fueron encontrados dentro de la casa de los Casias, completamente borrados después de que alguien los restableciera a los ajustes de fábrica.

El ex director adjunto del FBI Chris Swecker declaró al Daily Mail que incluso los empleados que no trabajan directamente en investigaciones científicas de alto secreto podrían ser blanco de agencias de espionaje extranjeras, ya que a menudo tienen acceso a la misma información que los científicos nucleares.

«En un laboratorio clasificado, o simplemente en uno con un alto nivel de autorización, básicamente estarían al tanto de lo que ocurre», afirmó Swecker. «Y no sería la primera vez que su asistente administrativo se convierte en objetivo».

«Creo que hay que movilizar todos los recursos necesarios para buscar vínculos y detectar posibles actividades de espionaje. Ahí es por donde hay que empezar», recomendó Swecker.

La advertencia del experto en contrainteligencia se produjo después de que otro miembro del JPL de la NASA desapareciera sin dejar rastro el año pasado.
Monica Reza
© Aerojet RocketdyneMonica Reza (en la foto) desapareció durante una excursión en California en junio de 2025. Reza había trabajado en la creación de tecnología avanzada de cohetes antes de convertirse en directora del JPL de la NASA.
Monica Reza, directora del Grupo de Procesamiento de Materiales del JPL, desapareció apenas cuatro días antes que Casias mientras hacía senderismo con amigos en el Bosque Nacional Ángeles de California.


Además de trabajar en el mismo laboratorio de alto perfil de la NASA que Maiwald, Reza también ha estado directamente relacionada con la desaparición del general retirado de la Fuerza Aérea William Neil McCasland, quien supervisó su trabajo en la creación de un nuevo metal revolucionario para misiles y motores de cohetes.
William Neil McCasland
© US Air ForceEl general retirado de la Fuerza Aérea William Neil McCasland, de 68 años, fue visto por última vez cerca de Quail Run Court NE, en Albuquerque, Nuevo México, en febrero.
McCasland, quien supuestamente poseía información de alto secreto sobre asuntos nucleares y relacionados con los ovnis, fue visto por última vez el 27 de febrero de 2026, desapareciendo casi de la misma manera que Chávez y Casias.

El exgeneral salió de su casa en Nuevo México llevando solo un par de botas y una pistola, y no se llevó el teléfono, los dispositivos inteligentes ni las gafas.


El congresista de Tennessee Tim Burchett dijo: «Ha habido varios otros casos en todo el país de personas que han desaparecido en circunstancias sospechosas. Creo que deberíamos prestar atención a esto».

Junto con esta creciente lista de casos de personas desaparecidas, Burchett hizo referencia a la serie de muertes y asesinatos recientes entre la élite científica estadounidense.

Desde que Maiwald falleció en 2024, han muerto otros tres científicos, incluido otro respetado investigador vinculado a la NASA y al JPL.

El astrofísico Carl Grillmair, de 67 años, fue asesinado en su domicilio el 16 de febrero de 2026, tras recibir un disparo en el porche de su casa alrededor de las 6 de la mañana, hora local.

Antes de su asesinato, el trabajo del investigador del Instituto Tecnológico de California contaba con un fuerte respaldo del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, y Grillmair participaba personalmente en importantes misiones de telescopios espaciales dirigidas por la NASA.

El científico también trabajó en los proyectos de telescopios infrarrojos NEOWISE y NEO Surveyor, que rastrean asteroides pero utilizan los mismos principios físicos que los sistemas militares para el seguimiento de satélites y misiles hipersónicos.

Estos sensores infrarrojos de doble uso estaban bajo la supervisión de McCasland mientras el general estaba al frente de las labores de vigilancia espacial del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea.

Otros dos respetados investigadores de Massachusetts han sido hallados muertos desde diciembre de 2025. Nuno Loureiro, que trabajaba en avances que utilizaban la fusión nuclear como fuente de energía ilimitada, fue asesinado a tiros en su casa de Brookline el año pasado.

Por su parte, Jason Thomas, un investigador farmacéutico que probaba tratamientos contra el cáncer en Novartis, fue hallado muerto en un lago de Wakefield el 17 de marzo de 2026, tras desaparecer sin dejar rastro tres meses antes.

«Se puede decir que todos estos casos son sospechosos», afirmó Swecker, «y se trata de científicos que han trabajado en tecnología crítica».