
El juez ordenó trasladar sus expedientes ante el mufti (máxima autoridad religiosa del país), quien deberá emitir un dictamen, y el tribunal dará a conocer la sentencia definitiva el próximo 9 de marzo.
Mientras en la sede de la Academia de Policía de El Cairo, las familias de la víctimas estallaban de júbilo, en Port Said una multitud se dirigía a la prisión para tratar de asaltarla. Mientras la situación en Port Said se convertía en una pesadilla, en El Cairo continuaban las manifestaciones y los choques con la Policía en torno a la Plaza Tahrir y el Ministerio del Interior.
Telón de fondo
Un juego bañado en sangre
El primero de febrero de 2012, 74 personas murieron y 254 resultaron heridas en los brutales enfrentamientos en el estadio de Port Said entre los seguidores del club local, Al Masry, y los del club de la capital egipcia, el Al Ahly, el equipo más popular del país, y cuyos aficionados son a menudo protagonistas de disturbios con las auroridades e hinchadas de equipos rivales. Los disturbios se extendieron por la ciudad, donde fueron incendiados vehículos y los aficionados causaron destrozos en negocios.
Los jugadores de Al Ahly y sus aficionados se refugiaron en los vestuarios, desde donde pidieron el envío de helicópteros ante el temor a nuevos ataques si regresaban a El Cairo en autobús. La Junta Militar ordenó enviar dos helicópteros del Ejército a Port Said para evacuarlos.



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