A las muertes en Córdoba y Glew, la semana pasada, se agregan dos muertos en Chaco, dos en Tucumán, uno en Jujuy y otro en Entre Ríos.


El conflicto policial que se inició la semana pasada en Córdoba se propagó por gran parte del país. Las policías de siete provincias mantienen protestas en distintos niveles y otras diez lograron encaminar la solución con propuestas de aumento salarial formuladas por los gobernadores. Desde el inicio del conflicto, con las muertes en Córdoba y en Glew, provincia de Buenos Aires, ya se registraron ocho víctimas fatales.

En Resistencia, Chaco, murieron dos personas. En las últimas horas falleció un subcomisario de la Policía como consecuencia de un disparo recibido durante los enfrentamientos y saqueos en varios puntos del Gran Resistencia. El efectivo llevaba un chaleco antibalas pero el balazo ingresó a su zona abdominal por debajo de la línea de protección. El otro fallecido es un joven que habría participado de enfrentamientos con armas de fuego entre saqueadores y pequeños comerciantes, quienes buscaban impedir que les vaciaran sus locales.

Si bien primero trascendió que eran cuatro los fallecidos, el gobernador de Chaco, Juan Carlos Bacileff Ivanoff, informó que las otras dos víctimas -contabilizadas por los medios de comunicación- no tenían relación directa con los saqueos en la provincia.

La policía chaqueña normalizó hoy sus servicios y levantó la protesta que había iniciado el domingo, al obtener del gobierno provincial un aumento salarial que duplicará las remuneraciones que venían percibiendo.

La fuerza reclamaba un básico de 12.000 pesos para la categoría más baja, la de agente, que hasta el inicio de la protesta tenía un salario base de 2.100. El ofrecimiento gubernamental aceptado garantiza a esa categoría una remuneración de bolsillo de 8.000 pesos, el doble de lo que obtenían los agentes hasta noviembre con su básico y varias bonificaciones.

En Tucumán hubo dos muertos. Un hombre de 33 años falleció tras recibir un impacto de bala en el pecho, lo que, a su vez, le produjo lesiones complejas en los pulmones y riñones. "Tenía 33 años. Ingresó a medianoche, con una herida de arma de fuego en el tórax", informó esta mañana Diego Eskinazi, director del Hospital Zenon, al canal de noticias TN. En el centro médico aún están siendo atendidas otras 35 personas, que presentan heridas provocadas durante los disturbios. El segundo muerto es una persona que chocó con su moto en Juan B. Justo y México. Según trascendió, el hombre habría formado parte de los saqueos.

En Jujuy murió un adolescente de 15 años y otros dos permanecen graves tras quedar lesionados durante episodios de saqueos. Entre la mañana de ayer y la madrugada de hoy, hubo 50 detenciones en la capital jujeña y 50 en San Pedro. El gobierno local y los policías, acordaron sobre la medianoche un salario de 8.500 pesos, a aplicarse a partir del mes de enero de 2014.

En Concordia, Entre Ríos, el domingo a última hora murió electrocutado un hombre que intentó robar un electrodoméstico enchufado durante un saqueo y ayer la ciudad seguía cruzada por barricadas callejeras. Allí los policías que habían tomado sedes de la fuerza consiguieron que el gobernador Sergio Urribarri llevara el sueldo inicial a 8.536 pesos y les diera tres cuotas de 3.700 pesos en noviembre, diciembre y enero. Según los negociadores de la policía, Urribarri admitió que la provincia no cuenta con fondos para solventar el aumento prometido pero aseguró que "los conseguiría para poder pagarlo".

En Santa Fe la salida de las fuerzas de seguridad de las calles o su actitud pasiva fueron acompañadas también de saqueos a supermercados y casas de electrodomésticos. A su vez, en varios distritos del conurbano bonaerense los comerciantes cerraron sus locales a media tarde, temerosos de que la noche disparara una ola de robos. En distritos al sur y al oeste de la Capital Federal, esa inquietud se agravó además por los cortes de luz.

En Salta se registraron saqueos a comercios, aunque la policía no estaba acuartelada. Hasta el momento, las policías provinciales que se mantienen en protesta son las de Tucumán, Santa Fe, San Luis, Mendoza, La Pampa y Entre Ríos.

En la provincia de Buenos Aires, el gobernador Daniel Scioli anunció que el salario inicial para un policía será de 8.570 pesos y con esa oferta logró desactivar el conflicto con la fuerza de seguridad más grande del país, con 57.000 agentes. Sin embargo, a pesar de ese acuerdo, miles de comercios en el interior bonaerense y en el conurbano cerraron sus puertas en forma anticipada. La semana pasada, en Glew, un comerciante chino se resistió a un saqueo y lo asesinaron.

Además, de Buenos Aires y Córdoba también habían conseguido un pacto salarial San Juan, La Rioja, Catamarca, Río Negro y Neuquén. En Salta hubo saqueos en el centro de la capital y policías retirados y familiares comenzaron anoche una protesta, aunque sin participación de oficiales activos.

Desbordado por una situación que consideró "provincial", el Gobierno nacional tuvo que trasladar gendarmes desde provincias que iban solucionando sus conflictos a las que comenzaban a mostrar contextos más violentos.

En el Ministerio de Seguridad siguieron con especial atención la situación en Jujuy y en Entre Ríos. Ayer llegaron 300 gendarmes a Concordia y la Prefectura comenzó a patrullar en la ciudad. Para el Gobierno, el mayor foco de tensión estuvo en la capital de Santa Fe. Allí, los policías rechazaron el ofrecimiento de 8.100 pesos.

En Seguridad, a su vez, aseguraron que la Nación no admitirá la sindicalización policial. Eso mismo sostuvo el ministro de Seguridad, Julio Alak, en una conferencia en la que consideró ilegal el reclamo y denunció un complot contra las instituciones en la víspera del trigésimo aniversario de la restauración democrática. Como prueba, Alak mostró una página en Facebook y denunció al massismo.

En Córdoba, el jueves, un joven murió tras recibir un disparo durante la ola de robos e incidentes, que azotó a la Provincia durante más de 24 horas. También hubo 200 heridos y un millar de comercios afectados.