En los primeros nueve días de febrero ha nevado más que en todo diciembre y tanto como enero y noviembre juntos.
Un vecino de Campoo retira la nieve del tejado de su nave.
© Antonio 'Sane'
Un vecino de Campoo retira la nieve del tejado de su nave.
Venimos de una prolongada sequía, de un año de déficit hídrico y de meses de escasas precipitaciones que la entrada del invierno y el paso de dos borrascas atlánticas ('Ana' y 'Bruno') lograron aplacar. Pero ahora el frente ártico, gélido y nevoso, que continúa entrando a chorro en Cantabria, ha logrado dar la vuelta a la situación en poco más de una semana. De momento, ha sumado ya diez días de precipitaciones blancas sin descanso, periodo durante el que en puntos concretos de medición se ha acumulado más de metro y medio de nieve. Este episodio aún va a continuar hasta el martes, cuando un frente atlántico del oeste tome el relevo y cambie agua por nieve.

Febrero ha llegado con toda la caballería propia del invierno: temperaturas gélidas (-12º en Reinosa el viernes) y continuas y copiosas nevadas todos los días, unas cuantas en cotas muy bajas. Al cabo de esas nueve primeras jornadas, según datos de MeteoCampoo, se han medido acumulaciones de 142 centímetros de nieve, que es tanto como lo que cayó en los meses de enero (94 centímetros) y noviembre (59 centímetros) juntos. Otra comparación: sólo en esos nueve días ha nevado más que en todo diciembre, mes en el que se acumularon 136 centímetros.
«La nevada de 2015 empezó un lunes y acabó un jueves; esta vez lleva nueve días seguidos» Javier Campo. Tresviso
Más apuntes. La cantidad de nieve caída en lo que va de febrero, sólo en estos nueve días, es más de la mitad de cuanto nevó el año pasado. Según las mediciones diarias que se realizan en la cota de 1.600 metros, durante la campaña invernal de 2016-17 la nieve acumulada en aquel punto fue de 253 centímetros; ahora, sólo en febrero han sido 142 centímetros mientras, que en el acumulado en lo que va de temporada 2017/18 alcanza ya la cifra de 431 centímetros.

Las huellas hechas para poder caminar por las calles de Tresviso tienen un metro de espesor. Allí aún tienen fresca la nevada de 2015, que les mantuvo aislados 28 días. En esta ocasión el acceso por carretera está cortado desde el lunes, aunque con la esperanzas de que este fin de semana la pala que llega desde Sotres les libere del aislamiento. «La nevada de aquel año empezó un lunes y acabó el jueves; esta vez lleva nevando nueve días seguidos», señala Javier Campo, alcalde de la localidad, quien reconoce que «aunque la memoria es frágil para este tipo de cosas, no es tan normal que sucedan episodios de tantos días seguidos nevando. Sí más intensas, pero no tan largas».
«Quitando la de hace tres años, desde 1988 no entraba la nieve con tantas ganas como ahora» Manolo García. Caloca
También en Caloca (Pesaguero) acumulan un metro de nieve por sus calles. Allí «la nevada que hay es de las que antaño se consideraban normales», apunta Manolo García, desde el mesón El Laurel. «Quitando la de hace tres años, desde 1988 no entraba la nieve con tantas ganas como ahora, y con ocho días de muy mal tiempo», pese a lo cual no están aislados porque diariamente abren la carretera.

En Abiada (Hermandad de Campoo de Suso) andan por los 90 centímetros, cuente Ana Belén Morante, desde La Cotera, donde consideran que «lo que no era normal era lo de años anteriores, casi sin nieve. Estas nevadas como las de ahora las ha habido de siempre», dicen, y recuerdan la de 2005, además de las de 2015. Algo parecido apuntan en Corconte. «Ha caído bastante, sí, pero las he visto más grandes, de un metro; ahora caen dos dedos y la gente dice que es nevada. Es verdad que hacía una pila de años que no caía tantos días seguidos, aunque he conocido algunas de un mes entero sin dejar de nevar», señala Antonio González, en el Restaurante Conchita, en cuyo exterior se acumulan unos 40 centímetros de nieve.

Que nieve tantas jornadas seguidas en febrero «no es anómalo», certifican desde Aemet, «pero la diferencia es que este año esa nieve ha venido acompañada de temperaturas muy bajas», explica José Luis Arteche, «lo que va a permitir que, aunque no haya habido grandes registros de nieve, como en 2015, por ejemplo, se conserve más tiempo». E indirectamente, supone más ventajas: recarga de los acuíferos, agua para el campo y más tiempo de nieve para la estación.

El meteorólogo apunta también otro detalle: que la nieve ha cargado bastante en las comarcas orientales, en las zonas del Asón, Peñas Rocías y La Sía, unas zonas donde no suele caer tanto por hallara a menor altitud. «Para este domingo continuará habiendo movimiento y algunas pequeñas nevadas, más hacia la tarde», pronostica el delegado de Aemet en Cantabria, y señala que la situación se mantendrá hasta el martes «pero con menos intensidad».