La presidenta del Tribunal aseguró que el juez que ordenó la libertad para el exmandatario no era "competente".

Lula libre Brasil
© Denis Ferreira Netto / AP
Un seguidor de Lula da Silva sostiene una bandera que reza: "Lula libre". 8 de julio de, 2018.
En medio de una polémica batalla librada por jueces en Brasil, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia (STJ), Laurita Vaz, rechazó este martes un nuevo pedido de libertad para el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La moción ahora rechazada es solo uno de los 140 recursos de habeas corpus introducidos en los últimos dos días contra la decisión del juez del Tribunal Regional Federal 4 (TRF-4), Carlos Eduardo Thompson Flores, de mantener al exmandatario tras las rejas, precisa Estadao. Ninguna de esas peticiones fue interpuesta por la defensa de Lula da Silva.

Vaz aseguró además que el juez Rogério Favreto, del Tribunal Regional Federal 4 (TRF-4) de Porto Alegre, quien ordenó el pasado domingo la liberación de Lula da Silva, era "manifiestamente incompetente" para juzgar el caso y que su decisión había creado un "tumulto procesal sin precedentes en la historia del derecho brasileño".

Según la magistrada, la reapertura de la discusión sobre la liberación o no del expresidente fue sustentada "por una insostenible premisa", y recordó a todos que la decisión de mantenerlo en la cárcel ya había sido tomada en instancias superiores.

Por esa misma razón, la juez consideró "absolutamente necesaria" la actuación del TRF-4 el pasado domingo para resolver el conflicto de competencias abierto por Favreto. Finalmente, como ninguna de las peticiones de libertad ha sido interpuesta por la defensa de Lula da Silva, Vaz dio un plazo de cinco días a sus abogados para que manifiesten su interés en el procesamiento del habeas corpus.

¿Por qué la confusión?

El pasado domingo, Favreto ordenó la liberación del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, tras un pedido de 'habeas corpus' presentado por los diputados Wadih Damous, Paulo Pimenta y Paulo Teixeira.

De acuerdo con el despacho judicial, se determinaba la suspensión de su detención por no haber fundamento jurídico. Casi inmediatamente, el juez federal João Pedro Gebran Neto, involucrado en los procesos del caso de corrupción Lava Jato, determinó que no debía cumplirse esa decisión.

La noche de domingo, el presidente del Tribunal Regional Federal 4 (TRF-4) de Porto Alegre, Carlos Eduardo Thompson Flores, ratificó que el expresidente debía permanecer en prisión.


Al líder del Partido de los Trabajadores (PT) lo acusan de aceptar un lujoso departamento triplex ubicado frente a la playa, en el Condominio Solaris, en Guarujá (municipio del estado de San Pablo), a cambio de beneficiar a la constructora OAS en sus contratos con la estatal petrolera. Sin embargo, durante el juicio no se logró demostrar que Lula sea el propietario del inmueble, y tampoco se ha identificado cuál sería el acto o la omisión que habría dado origen al recibimiento del inmueble.

La defensa de Lula alegó en varias oportunidades que su estadía en prisión es una "ejecución anticipada" de la pena y que por tanto resulta inconstitucional, puesto que fue encerrado antes de que se agotaran todos los recursos. Asimismo remarcó que el líder del PT, nuevamente candidato a la Presidencia, encabeza las preferencias en las encuestas electorales. El propio expresidente ha reiterado su inocencia y pone en duda la de sus acusadores. No obstante, debido a su situación judicial actual, estaría impedido de medirse en las urnas.