El caso de Chris Watts estremeció a EE.UU. este verano. Los cadáveres de sus hijas de 3 y 4 años fueron hallados en un depósito de petróleo. A su esposa la enterró cerca.
Christopher Watts
© RJ Sangosti / AP
Christopher Watts en el tribunal del condado de Weld en Greeley (Colorado, EE.UU.), el 19 de noviembre de 2018.
La Fiscalía del distrito judicial 19 de EE.UU. ha hecho público esta semana un gran número de documentos y entrevistas relacionadas con el caso de Chris Watts, bajo la petición de Denver7. Uno de los videos publicados muestra el momento en el que el asesino, al enterarse de que falló la prueba de polígrafo, confiesa a su padre que mató a su esposa.

Anteriormente, este mes Watts, de 33 años, se declaró culpable de haber matado a sus dos hijas ―Bella Marie, de 4 años, y Celeste Cathryn, de 3 años― y su mujer embarazada Shanann, de 34 años, que iba a dar a luz a su tercer hijo Nico, en su casa en la ciudad de Frederick (Colorado) en agosto.

Watts fue sentenciado a cinco cadenas perpetuas ―tres de ellas consecutivas sin posibilidad de libertad condicional― y encima a 48 años de prisión por terminar un embarazo de manera ilegal.

En el video el asesino le mintió a su padre diciendo que su esposa había estrangulado a sus hijas. "Les hizo daño y luego la maté", afirmó Watts. Lo mismo les había dicho a los agentes antes, asegurando que había presenciado el asesinato de Bella y Celeste, y que no sabía qué hacer ni cómo actuar tras el ataque de rabia en el que había matado a Shanann.


Sus palabras resultaron ser mentiras. La noche del 12 al 13 de agosto mató a las niñas y a su mujer, que volvió de un viaje de trabajo sobre las 2 de la madrugada. El 13 de agosto una amiga de la familia llamó a Watts y a la Policía al enterarse de que Shanann no acudió a la cita con el médico programada para las 10 de la mañana y por temores de que le había pasado algo: tenía 15 semanas de embarazo.

Testimonios confusos

Inicialmente, Shanann, Bella y Celeste fueron dadas por desaparecidas. El padre de la familia afirmó que la última vez que vio a su esposa fue sobre las 5 de la mañana, ambos mantuvieron una "conversación emotiva" sobre la separación y luego se fue al trabajo. Incluso llegó a mirar a cámara para pedir que si alguien las tenía en su casa, que las devolviera a su hogar.


Posteriormente, Watts declaró ante la Policía que aquel día anunció a su esposa que quería divorciarse, luego vio las imágenes de la cámara para el monitoreo de niños en las que Shanann estaba estrangulando a sus hijas, se enfureció y estranguló a la mujer hasta la muerte.

Los cadáveres de las niñas fueron encontrados dentro de un depósito de petróleo perteneciente a la compañía Anadarko para la que Watts trabajaba, y el de la madre fue hallado enterrado en una tumba poco profunda cerca del sitio.

Una relación clandestina

En los meses previos al asesinato, Watts mantuvo una relación extramatrimonial con su compañera de trabajo Nichol Kessinger. Empezaron a salir a finales de junio y Watts aseguró a su amante que estaba finalizando los trámites para el divorcio con su esposa. Al ver noticias sobre la desaparición de toda su familia y enterarse de los medios de que además de seguir casado, Watts estaba esperando un hijo más, Kessinger descubrió que había sido engañada y enseguida se puso en contacto con la Policía.

"Pensé: 'Si fue capaz de mentirme y ocultar algo tan grande, ¿sobre qué más me estaba mintiendo?'", comentó la mujer en una entrevista para The Denver Post. Antes de dirigirse a la Policía, le hizo preguntas sobre qué les había pasado a sus hijas y su mujer, pero las respuestas de Watts no la satisficieron y sintió que le estaba mintiendo.


"Solo quería ayudar. Con una mujer embarazada y dos niñas desaparecidas, iba a hacer todo lo que podía", afirmó Kessinger. El 15 de agosto, cuando Watts fue arrestado, ella sintió que sus peores sospechas eran una cruel verdad.

El 16 de agosto dijo ante la Policía que su presencia en la vida del hombre podía haber "acelerado" la tragedia, pero sostuvo que el factor catalizador fue la situación financiera de la familia. La última afirmación podría tener fundamento: en julio de 2015 la pareja se declaró en quiebra.

Problemas en la familia

Nickole Atkinson, la amiga de Shanann que alertó a la Policía cuando la mujer no acudió a la cita con el médico, afirmó a ABC News que presentía que Chris estaba implicado de alguna manera en la desaparición de su esposa e hijas el día que visitó su casa.

Atkinson afirmó que durante tres semanas antes de que ocurriera lo peor la pareja experimentaba problemas. Shanann le había dicho que mientras estaba de viaje Chris cambió y ya no mostraba su afecto ni era atento como antes con sus hijas.

Posible amante

A finales de agosto el canal HLN, perteneciente a la cadena CNN, recibió una llamada anónima de Trent Bolte, de 28 años, que aseguró haber tenido una relación de diez meses con Watts. El 'escort' de Wyoming fue entrevistado por la Policía, que también habló con su madre. La mujer reveló que los dos una vez estuvieron en su casa en Wyoming mientras ella estaba fuera de la ciudad con su marido.

Según la madre de Trent, su hijo le confesó que Chris le había dado 250, 80 y 60 dólares en tres ocasiones y que una de las sumas era para que se inyectara los labios, informa New York Post.