Tras las instalaciones petrolíferas saudíes, las torres de vidrio emiratíes serán el próximo blanco de ataques de represalia de yemeníes si continúa la agresión.
Varias torres en la ciudad emiratí de Dubái.

Varias torres en la ciudad emiratí de Dubái.
El portavoz del Ejército yemení, el teniente general Yahya Sari, advirtió de que las fuerzas yemeníes no dudarán en dar una dura respuesta a Riad y a los países que le acompañan en la agresión contra su país, en concreto, los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
"Dejen a Yemen en paz, si desean mantener seguras y protegidas las instalaciones y torres de vidrio, que no pueden resistir ataques de ni uno de nuestros drones (aviones no tripulados). Esta advertencia es más seria que nunca", indicó Sari en una rueda de prensa ofrecida el miércoles desde Saná, capital de Yemen.
En una amenaza dirigida directamente a Abu Dabi, el alto mando castrense advirtió que "una sola operación" militar contra sus instalaciones, "les costará un ojo (...) Se arrepentirán, si nuestro liderazgo decide ordenar una respuesta a la agresión a Yemen dentro de unos días y semanas".

La sangre del pueblo yemení, prosiguió diciendo Sari, "es preciosa" y las fuerzas del Ejército, respaldado por el movimiento popular yemení Ansarolá, "no permitirán que nuestros hijos mueran por el asedio impuesto contra del país", prometió el teniente general, antes de destacar que hoy en día "Yemen es más fuerte que nunca".

La nueva advertencia se produjo unos días después de una respuesta yemení a los Al Saud que provocó el sábado grandes daños materiales a dos instalaciones vitales de la compañía petrolera saudí Aramco, en el este del reino árabe.

Las incursiones aéreas en cuestión que interrumpieron la producción de 5,7 millones de barriles de petróleo; es decir casi la mitad de la producción del crudo del reino árabe, de acuerdo con el ministro de Energía de Arabia Saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman.