Las negociaciones para desarrollar un nuevo tratado de pandemias por parte de la Organización Mundial de la Salud no están resultando como se esperaba por parte de sus impulsores. Son varios los reveses que se van acumulando por parte de los Estados miembro, que consideran un riesgo asumir los postulados propuestos.
OMS organizacion salud
Estaba previsto que el pasado viernes, 10 de mayo, se consiguiera llegar a un acuerdo para ser votado en la asamblea que está prevista para el próximo 27 de mayo. Sin embargo, los portazos que está recibiendo la propuesta hacen que el organismo se vea obligado a posponer lo que daba por seguro, que era la firma de una nueva normativa que pusiera en manos de la OMS la capacidad de tomar decisiones que superasen la soberanía nacional en el ámbito sanitario.

Según recoge Euractiv, un funcionario de la OMS ha señalado que se trata de una «iniciativa bastante nueva, que no es fácil abordar ni llevar a cabo, pero ha habido avances. La gente llegó a la mesa con diferentes intereses. Hay convergencia en muchas áreas, pero necesita más tiempo para conseguir lograr que se cruce la línea». Ha señalado.

La Unión Europea ha dado ya los primeros pasos para solicitar un nuevo tratado internacional que prepare el terreno para próximas pandemias.

En un artículo de opinión del presidente Charles Michel, al frente del Consejo de la UE, firmado junto al director actual de la OMS, Tedros Adhanom y otros 20 líderes mundiales, explican por qué consideran necesario este nuevo Tratado. Según ellos, «unir a los países, disipar las tentaciones del aislacionismo y el nacionalismo y abordar los desafíos que sólo pueden lograrse juntos con un espíritu de solidaridad y cooperación, a saber, la paz, la prosperidad, la salud y la seguridad.» «garantizar el acceso universal y equitativo a vacunas, medicamentos y medios de diagnóstico seguros, eficaces y asequibles para esta y futuras pandemias. La inmunización es un bien público mundial y necesitaremos poder desarrollar, fabricar y distribuir vacunas lo más rápido posible.»

Señalan el enfoque de «una sola salud», donde se dice pretender «conectar la salud de los seres humanos, los animales y nuestro planeta».

Entre los firmantes de la carta está Pedro Sánchez, presidente de España.

¿Optimismo?

Los negociadores del tratado dicen ser optimistas respecto al objetivo de alcanzar un acuerdo. Sin embargo, ante la falta de consenso, han dicho que presentarán igualmente ante la Asamblea un informe sobre los siguientes pasos que deberían darse. Ya está claro que, ante la negativa de distintos países como Reino Unido, Estonia, Holanda, Estados Unidos, Suiza, Nueva Zelanda, entre otros, han mostrado ya sus dudas y rechazo ante este planteamiento propuesto.

Por eso, en realidad, había nerviosismo el viernes, y la OMS hacía «un llamamiento urgente» para tratar de llegar a un acuerdo.

Una de las claves para el rechazo es que este nuevo Tratado quiere plantear convertirse en un acuerdo legalmente vinculante que comprometa a los países a monitorear las amenazas pandémicas, que refuerce su capacidad de respuesta y establezca lo que las naciones recibirían a cambio de compartir información sobre cualquier virus o bacteria que descubran y pueda causar enfermedades, apunta Politico.

En Estados Unidos, 22 fiscales generales han firmado la semana pasada una carta dirigida al presidente Biden donde le advierten de los riesgos en términos de soberanía y legitimidad del contenido del acuerdo.