El reciente ataque a un petrolero israelí frente a las costas de Omán fue planeado por el mismo régimen para crear una controversia mediática contra Irán.
Se ve el petrolero Pacific Zircon cerca de la isla de Wright, el Reino Unido.
© Reuters
Se ve el petrolero Pacific Zircon cerca de la isla de Wright, el Reino Unido.
El petrolero Pacific Zircon, de propiedad del multimillonario israelí Idan Ofer, fue atacado el martes cuando navegaba en el golfo de Omán con bandera de Liberia y operado por Eastern Pacific Shipping, con sede en Singapur.

Al respecto, la agencia iraní Al-Alam, citando a fuentes familiarizadas con el tema, ha relevado este miércoles que el ataque contra el Pacific Zircon es un complot programado en línea con los esfuerzos para la normalización árabe-israelí e iniciar una controversia entre Irán y Catar.

Al catalogar dicho ataque como un espectáculo del régimen de Tel Aviv, revela que las fuentes consultadas han asegurado que fue realizado en cooperación con algunos gobiernos árabes de la región.

La compañía que opera la embarcación informó este mismo miércoles que está investigando el incidente e indicó que los informes iniciales evidencian que el petrolero fue blanco de un proyectil. Sin embargo, Israel y EE.UU., sin tener evidencia alguna, acusan a Irán de haber atacado el carguero con un dron Shahed.

Según el reporte de Al-Alam, ese incidente tiene lugar en momentos en que el régimen israelí, junto a los países que han sancionado a Doha, especialmente Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), siguen una política de desestabilización y perturbación de la seguridad de la región y tratan de mantener un enfoque hostil contra el país árabe, principalmente en vísperas del Mundial de Fútbol de Catar 2022.

A su vez, Teherán ha asegurado a Doha que coadyuvará a que la cita mundialista se desarrolle en un ambiente pacífico.