Traducido por el equipo de SOTT.net

El Instituto Europeo para el Clima y la Energía (EIKE), con sede en Alemania, ha publicado su último vídeo sobre la Antártida. ¡Buenas noticias! El supuesto calentamiento catastrófico sigue siendo un mito allí. Hace tanto frío como siempre.
Antarctica Cooling
© NoTricksZone
La Antártida experimentó temperaturas mínimas históricas a finales de 2023, especialmente durante el final del invierno (julio-agosto). Según The Watchers aquí, estos episodios de frío extremo se observaron en una amplia zona y afectaron tanto a la Antártida Oriental como a la Occidental, incluidas la plataforma de hielo de Ross y la península Antártica.

La ironía no podría ser mayor, ya que todo lo que oímos en los medios de comunicación falsos son historias sobre grandes icebergs que se desprenden en algún lugar, y todo el mundo está siendo (mal) informado de que el Polo Sur se está derritiendo, cuando es evidente que, en su conjunto, no es así.

La historia de The Watchers cita un estudio revisado por pares titulado «Extreme Antarctic Cold of Late Winter 2023» (Frío extremo en la Antártida a finales del invierno de 2023), de Tomanek et al., publicado en Springer Nature.

Cambio climático y meteorológico caótico natural

Según The Watchers: «Estos patrones atmosféricos provocaron un frío intenso y persistente, que influyó en los sistemas meteorológicos y en las variaciones de temperatura en todo el continente. El estudio también reveló que las corrientes del sur procedentes del continente y las condiciones de aire en calma contribuyeron a estas olas de frío».

El suministro de las estaciones se vio interrumpido por el frío

El resumen del estudio afirma que las bajas temperaturas se midieron en una amplia zona y dificultaron las operaciones aéreas en la estación McMurdo y el aeródromo de Phoenix. Cuando las temperaturas bajan de los −50 °C, las operaciones de vuelo se vuelven peligrosas porque los fluidos hidráulicos y el combustible pueden gelificarse a bordo de los aviones.

¿Cuánto frío hizo? «Toda la Antártida experimentó descensos drásticos de temperatura», informa The Watchers. «Este frío extremo coincidió con temperaturas récord en Sudamérica, especialmente en Chile, donde se alcanzaron los -40 °C».