En un notable cambio con respecto a las previsiones estacionales, el remoto asentamiento ártico de Tiksi, situado en la costa norte de Siberia, experimentó unas inusuales nevadas y heladas en pleno verano, con una acumulación de hasta 5 centímetros de nieve, un fenómeno extremadamente inusual para finales de junio, con un descenso de las temperaturas hasta los -1,8 °C el 26 de junio de 2025, a solo 2,2 °C del récord histórico de julio. La temperatura máxima alcanzó solo +0,5 °C el 27 de junio de 2025 y la mínima -1,4 °C el 28 de junio de 2025.
Nieve en la estación del sol
Situada por encima del círculo polar ártico, Tiksi está acostumbrada a las condiciones meteorológicas extremas. Pero las nevadas durante el periodo del sol de medianoche, cuando el sol apenas se pone, son muy anómalas. Esta semana, los residentes se despertaron con un paisaje blanco y helado, en marcado contraste con el breve pero intenso verano de la región.
Aunque no es raro que haya días fríos ocasionales, hacía años que no se observaba tanta nieve acumulada y heladas tan tardías en la temporada. La combinación de masas de aire ártico, cielos despejados y fuertes vientos del norte hizo que las temperaturas superficiales descendieran por debajo de cero durante la noche, lo que permitió que la nieve se adhiriera al suelo.
Contraste climático: calor en el sur, nieve en el norte
El fenómeno se produce durante un periodo de calor extremo en el sur de Siberia y gran parte de Asia, donde las temperaturas récord han azotado las principales ciudades y tierras de cultivo durante semanas. Mientras tanto, el extremo norte se encuentra bajo el yugo de una anomalía fría inusualmente persistente, lo que refuerza la creciente volatilidad climática en toda la región.
Los meteorólogos señalan que estos extremos opuestos — calor abrasador en el interior y frío inesperado en las regiones árticas — son cada vez más frecuentes a medida que se desestabilizan los patrones climáticos globales.
Implicaciones y rareza
Aunque no se han registrado daños importantes, estas heladas y nevadas estivales poco habituales han:
- Interrumpido el transporte local y la actividad en el campo.El fenómeno subraya la necesidad de vigilar de cerca el clima en las latitudes altas, especialmente ahora que el Ártico sigue comportándose de forma inesperada debido a los cambios en la dinámica atmosférica.
- Sorprendido a los residentes y investigadores que se encuentran en la zona.
- Han despertado el interés de los climatólogos que observan las anomalías del Ártico
La helada mañana blanca de Tiksi en pleno verano es una imagen impactante en un mundo en el que el clima ya no respeta los límites estacionales y en el que lo inesperado se está convirtiendo en la nueva normalidad.





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