Traducido por el equipo de SOTT.net

Un vendedor ambulante de 39 años murió en la madrugada del miércoles (3) en São José dos Campos, en el interior de São Paulo, tras ser atacado por una jauría de diez perros en una granja. Júlio César de Souza Oliveira, la víctima, fue llevado al lugar por el propietario de la finca, pero sufrió heridas graves en el patio trasero. Se llamó al Servicio de Atención Móvil de Urgencia (Samu), pero no pudo resistir y murió en el lugar.
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Víctima de 10 perros
El informe policial registra que el incidente ocurrió alrededor de la medianoche, en Estrada de Serrote, una zona rural en el barrio de Campos de São José. Los testigos informaron de los gritos de auxilio de la víctima durante el ataque, que le afectó principalmente a las piernas y la cara. La Policía Civil abrió una investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte, inicialmente clasificada como sospechosa.

La familia de Júlio César, que trabajaba como vendedor ambulante en la región, confirmó que el velatorio se celebró el jueves (4) en el cementerio de Urbam. El entierro tuvo lugar a la mañana siguiente, con el ataúd cerrado debido a las graves lesiones. La hermana de la víctima declaró que está buscando medidas legales para que los implicados rindan cuentas.

Circunstancias de la invitación y del incidente

Según el informe policial, la residente de la granja, de 47 años, invitó a Júlio César a la propiedad. Al llegar, los perros, de diferentes razas y sin restricciones aparentes, atacaron al hombre en el patio. La mujer afirmó haber advertido de la presencia de los animales, pero el informe no detalla si hubo negligencia previa.

Expertos de la Policía Científica llevaron a cabo una inspección en el lugar el viernes (5), recogiendo rastros como huellas y muestras de sangre. Los perros permanecieron en la propiedad durante la acción, lo que facilitó el análisis individual de cada uno. Se consultó a expertos en comportamiento animal para evaluar si las mascotas tienen rasgos agresivos.

Según la declaración de un testigo, el ataque fue precedido por una discusión entre la víctima y el residente. El episodio duró unos minutos, durante los cuales los animales respondieron a los estímulos del entorno nocturno. La investigación da prioridad a la reconstrucción de la secuencia de los hechos para determinar las responsabilidades.