La península rusa de Kamchatka está viviendo uno de los inviernos más duros de los últimos años, con nevadas récord que han dejado pueblos y carreteras sepultados bajo metros de nieve.
El servicio meteorológico nacional ha confirmado que se ha batido un récord de 146 años. Las incesantes nevadas han paralizado la ciudad, cubriendo el paisaje con capas de blanco.
La región, conocida por sus volcanes activos y su clima extremo, ha recibido en pocos días la cantidad de nieve que suele caer en varios meses, lo que ha obligado a las autoridades a emitir alertas y aumentar las operaciones de limpieza de nieve.
Las imágenes y los vídeos de la región muestran vehículos casi completamente sumergidos, entradas bloqueadas por enormes ventisqueros y residentes excavando túneles solo para salir de sus casas. Las nevadas han tenido un gran impacto en la vida cotidiana, con carreteras cerradas, vuelos retrasados o cancelados y servicios de transporte público suspendidos.
Los equipos de emergencia están retirando la nieve de los tejados para evitar daños estructurales, mientras que se ha aconsejado a los residentes que eviten los desplazamientos innecesarios.
Los científicos atribuyen estas condiciones inusuales a los repetidos sistemas ciclónicos sobre el océano Pacífico, que atraen grandes cantidades de humedad que se convierten en fuertes nevadas cuando se encuentran con el aire gélido y el terreno accidentado de Kamchatka.




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