Traducido por el equipo de SOTT.net

La mañana no amaneció tranquila en Oujda. Por primera vez en casi 25 años, el 7 de enero de 2026 se observaron nevadas en la zona central de la ciudad, situada en la región nororiental de Marruecos.
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El 7 de enero de 2026, la ciudad de Oujda, situada al noreste de Marruecos, experimentó una importante nevada por primera vez en aproximadamente 25 años.
Aproximadamente dos centímetros de nieve cubrieron las calles del centro, mientras que los pueblos adyacentes registraron nevadas mucho más intensas.

Teniendo en cuenta que se trataba de una ciudad semiárida situada cerca de la frontera con Argelia, la imagen resultaba inusual. Las autoridades se refirieron a ella como un fenómeno inusual, mientras que los lugareños la calificaron de peculiar. Durante unas horas, la ciudad se detuvo para evaluarse una vez más de forma más deliberada.

Oujda, en África, presencia una nevada tras 25 años de inviernos secos

Oujda no es conocida por la nieve. Las temperaturas invernales suelen oscilar entre los 4 °C y los 10 °C, frías pero secas, con mañanas despejadas y colores apagados. La nieve pertenece a otras partes de Marruecos, lejos del centro de la ciudad y de la rutina diaria del este. Por eso, la imagen de los tejados, las aceras y los coches aparcados ligeramente cubiertos de nieve fue toda una sorpresa.

Se vio a los residentes caminando por calles cubiertas de nieve, algunos riendo, otros filmando y otros simplemente parados.

Muchos llevaban ropa de abrigo, más común en los pueblos de montaña. Las redes sociales se llenaron rápidamente de imágenes de la ciudad bajo una pálida capa de blanco. Para muchos residentes jóvenes, era la primera vez que veían nieve en el lugar donde viven.

Un sistema de clima frío trae condiciones inusuales

Los expertos meteorológicos dijeron que la nevada siguió a una fuerte caída de las temperaturas en algunas partes del norte de África. Según Arabia Weather, Marruecos se vio afectado por un profundo sistema de bajas presiones que empujó una masa de aire muy frío hacia la región. Las temperaturas bajaron hasta cerca de los cero grados centígrados, incluso a bajas altitudes.

Esta combinación permitió que los cristales de nieve llegaran al suelo sin derretirse. La posición geográfica de Oujda también influyó. La ciudad está expuesta a los fríos vientos del norte y del este, lo que contribuyó a que las precipitaciones se convirtieran en nieve en lugar de lluvia. Las nevadas comenzaron el martes por la noche y continuaron hasta el miércoles por la mañana, dejando una capa visible en toda la ciudad.

Las aldeas circundantes registran nevadas más intensas

Mientras que en el centro de la ciudad de Oujda cayeron unos 2 centímetros de nieve, las zonas circundantes sufrieron condiciones más intensas. Aldeas como Tinisan y Touissit registraron nevadas de hasta 10 centímetros. La ola de frío afectó gravemente a estas zonas, que se encuentran ligeramente alejadas del núcleo urbano.

Las carreteras y los tejados de estos pueblos quedaron cubiertos por una capa más gruesa, y el tráfico se ralentizó mientras los residentes se adaptaban a las condiciones. Aunque la nieve es habitual en las cordilleras del Alto y Medio Atlas de Marruecos, incluidas las estaciones de esquí como Ifrane y Oukaimeden, sigue siendo inusual en esta parte del país. Ese contraste hizo que el acontecimiento destacara aún más.

Un acontecimiento poco habitual que despierta emoción y reflexión

A pesar del frío intenso, muchos residentes expresaron su alegría. Algunos describieron la nevada como un cambio bienvenido; otros, como una señal positiva para las reservas de agua y la agricultura. No había sensación de alarma en las calles, solo curiosidad y una tranquila emoción. A medida que la nieve comenzó a disminuir y a derretirse, la ciudad volvió poco a poco a sus colores habituales, dejando atrás vídeos, fotos y un recuerdo que quizá no vuelva a repetirse en muchos años.