Traducido por el equipo de SOTT.net

Las tormentas han dejado gran parte de Francia bajo el agua, con niveles récord de inundaciones tras las fuertes lluvias caídas sobre un suelo ya saturado. En París, el Sena se encuentra cuatro metros por encima de su nivel normal, lo que ha obligado al cierre de la autopista ribereña y de algunas estaciones de tren de cercanías.
Tonneins
© AFPTonneins, suroeste de Francia
Las autoridades advierten de una «inundación generalizada» en toda Francia, según el servicio nacional de vigilancia de inundaciones Vigicrues.

Los niveles de humedad del suelo se encuentran en niveles sin precedentes y el terreno ya no puede absorber más agua.

El río Garona se desbordó en varias partes del suroeste de Francia, tras varios fenómenos meteorológicos extremos, entre ellos la violenta tormenta Nils que azotó Francia y España el jueves.

Los niveles de inundación alcanzaron su punto máximo el sábado y el domingo en los departamentos de Gironda y Lot y Garona, aunque Vigicrues advirtió de que el río podría seguir desbordándose en las próximas horas y volver a subir esta semana con más mal tiempo.


Humedad récord del suelo

Setenta y siete de los 96 departamentos de la Francia continental se encuentran bajo algún tipo de alerta meteorológica, la mayoría de ellos por inundaciones, y varios departamentos han llevado a cabo evacuaciones preventivas.

Vigicrues ha informado de que la humedad del suelo ha alcanzado niveles récord tras dos meses de acumulación de precipitaciones.

Aunque las inundaciones no son algo nuevo en Francia, la cantidad y la intensidad de los recientes fenómenos meteorológicos están batiendo récords, debido al calentamiento de la atmósfera, que aumenta la humedad en las tormentas.

La saturación del suelo ha ralentizado los trabajos de restauración del servicio ferroviario y de las redes eléctricas y telefónicas dañadas por la tormenta Nils, que ha causado graves daños y al menos dos muertes en Francia.

El Sena se desborda

Las fuertes lluvias han provocado que el río Sena en París se desborde cuatro metros por encima de su nivel normal, y no se espera que baje antes del martes.

Las inundaciones han obligado a cerrar las autopistas ribereñas y varias estaciones de tren de cercanías. Se han suspendido los servicios de barcos turísticos y solo los servicios de emergencia pueden utilizar el río.