Una serie de tormentas ha provocado graves inundaciones en la provincia de Tucumán, al norte de Argentina, lo que ha obligado a evacuar a decenas de personas y ha dejado calles y carreteras sumergidas, árboles caídos y viviendas bajo el agua.

Sin embargo, el domingo por la noche cayeron 170 milímetros en tan solo unas horas, lo que provocó que los ríos se desbordaran y que los niveles de las aguas subterráneas se desbordaran.
El miércoles, el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, visitó la localidad de La Madrid, una de las zonas más afectadas, para supervisar la asistencia que el gobierno provincial está prestando a las familias afectadas.
El miércoles seguía vigente una alerta por tormenta severa mientras continuaban las operaciones de emergencia.
«La gente nunca había vivido una situación como esta. Todas las personas con las que hemos hablado dicen que nunca habían visto llover tanto en tan poco tiempo», declaró Jaldo desde la zona el miércoles.
Las impactantes imágenes televisivas difundidas el miércoles mostraban a más de 200 familias obligadas a abandonar sus hogares para dirigirse a centros de evacuación. En algunas localidades, las calles se habían convertido en canales y las carreteras en lagunas.
«El agua llegó a mi cuarto de baño, a mi dormitorio y al comedor. Subía por el suelo», declaró el miércoles Dolores Rosa, residente de la localidad de Simoca, al canal de televisión local C5N.
«Estamos pidiendo a las autoridades agua embotellada porque el agua potable sale negra», dijo Rosa.
«Anoche lloré de rabia porque tengo un hijo discapacitado con problemas cardíacos. Si le pasa algo, tengo que irme con él, y todo está inundado», dijo.
En las localidades del sur de Tucumán, se ha visto a muchos residentes vadeando aguas que les llegaban hasta la cintura, cargando sus pertenencias en bolsas de plástico negras, tratando de salvar lo que pudieran. Otros llevaban gatos y perros, rescatándolos del diluvio.
«Cayeron 170 milímetros; no hay ningún río ni sistema de drenaje capaz de soportar esa cantidad», dijo Jaldo durante una rueda de prensa el martes. «El nivel freático está saturado».
El líder peronista señaló que el río Marapa se había desbordado, causando graves daños a las localidades que salpican sus orillas.
En algunas zonas, las aguas han sumergido vehículos enteros y han dejado las carreteras intransitables para los residentes. Algunos han recurrido a pequeñas embarcaciones o kayaks para desplazarse.
El martes, el gobierno provincial suspendió las clases en toda la región hasta el viernes debido a las condiciones meteorológicas adversas.
Las autoridades también han desplegado ayuda de emergencia a través de los Ministerios de Seguridad, Salud y Educación para rescatar a los residentes y prevenir enfermedades relacionadas con las inundaciones, entre otras tareas.
El Servicio Meteorológico Nacional de Argentina ha emitido una alerta amarilla por tormentas severas para el miércoles, y se prevé que las lluvias continúen hasta el viernes.




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