Traducido por el equipo de SOTT.net

Un millonario estadounidense aficionado a la caza mayor ha fallecido tras ser aplastado por una manada de elefantes durante una expedición de caza en Gabón.
mmmmmm
Ernie Dosio, un viticultor de 75 años, se encontraba cazando duikers de lomo amarillo — una especie de antílope — en Gabón, país del África central, cuando se produjo el incidente el pasado viernes. Mientras se encontraba en la selva tropical de Lope-Okanda, él y su guía se toparon inesperadamente con cinco elefantas acompañadas de una cría.

Originario de Lodi, California, Dosio había acumulado a lo largo de los años una extensa colección de trofeos de caza, entre los que se incluían animales como elefantes y leones. Según se informa, era un nombre conocido dentro del Sacramento Safari Club.

Según el Daily Mail, la empresa de safaris Collect Africa confirmó la muerte de su cliente. La empresa también informó de que el cazador profesional que guiaba a Dosio sufrió heridas graves durante el encuentro.

Reflexionando sobre la vida de Dosio, un cazador jubilado que lo conocía compartió con el medio británico: «Ernie ha estado cazando desde que pudo sostener un rifle y tiene muchos trofeos de África y Estados Unidos. Aunque muchos no están de acuerdo con la caza mayor, todas las cacerías de Ernie contaban con licencia y eran totalmente legales, y se registraban como medidas de conservación para controlar el número de animales».

La misma fuente, con sede en Ciudad del Cabo, describió el incidente como una «sorpresa» para los elefantes ante la presencia de Dosio y su guía.

Dosio era el propietario de Pacific AgriLands Inc, una empresa que gestiona 12.000 acres de viñedos en Modesto, además de ofrecer servicios y financiación de equipos a los productores de vino. Funcionarios de la embajada de EE. UU. en Gabón están coordinando ahora el traslado de sus restos a California, según informó el Mail.

Se sabe que los bosques de Gabón albergan aproximadamente 95.000 elefantes de bosque, la mayor parte de la población mundial de la especie, que se considera en grave peligro de extinción.

Cada año, los clientes de la industria de la caza de trofeos se cobran la vida de decenas de miles de animales salvajes en todo el mundo. Los viajes de caza legal en África son populares entre algunos estadounidenses adinerados, incluido Donald Trump Jr., a quien se fotografió sosteniendo la cola cortada de un elefante hace más de una década.

La caza de trofeos internacional es una industria multimillonaria. En Sudáfrica, las estimaciones del valor de la industria oscilan entre los 100 millones de dólares en 2005, los 68 millones en 2012 y los 120 millones en 2015, según la Fundación EMS.