Traducido por el equipo de SOTT.net

Unas imágenes que circulan por las redes sociales han captado el espectacular momento en que enormes trombas marinas se formaban en espiral frente a la costa de un popular destino turístico.
Several marine tornadoes appeared offshore(
Se formaron varios tornados marinos en alta mar
El sur de España se ha visto azotado por riadas repentinas a medida que feroces tormentas arrasaban la región en vísperas de las vacaciones de verano. Las lluvias torrenciales provocaron inundaciones generalizadas en las carreteras de varias zonas de Murcia, donde se han visto coches flotando en aguas profundas mientras el diluvio azotaba la zona.

Varios tornados marinos surgieron en alta mar, y los testigos informaron de al menos tres trombas marinas. Los imponentes vórtices se extendían desde las oscuras y amenazantes nubes de tormenta hacia el Mediterráneo, según el Sun. Una tromba marina es una columna de aire giratoria que se forma sobre el agua, capaz de producir ráfagas de viento destructivas. En casos extremos, los vientos pueden alcanzar velocidades de hasta 250 km/h.


Días antes, se emitió un aviso meteorológico para los turistas británicos en algunas zonas de España.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) reforzó los avisos de condiciones meteorológicas adversas en todo el Campo de Cartagena, mientras que las autoridades emitieron una alerta amarilla por tormentas eléctricas, advirtiendo a los residentes sobre la posibilidad de granizo y fuertes ráfagas de viento, según informa el Mirror.

Se mantuvo activa una alerta naranja por lluvias torrenciales, y los meteorólogos pronosticaban hasta 40 mm de lluvia en una sola hora.

Estas condiciones forman parte de un sistema de tormentas más amplio que azota el este y el sur del país, tras semanas de tiempo cálido. Los meteorólogos han advertido de fuertes aguaceros, tormentas eléctricas y condiciones que cambian rápidamente en toda la región.

El mal tiempo llega apenas unas semanas después de que las tormentas azotaran España en marzo, cobrándose una vida. En algunas zonas, las precipitaciones superaron los 250 litros por metro cuadrado, y los ríos alcanzaron niveles peligrosos.

A principios de este año, la tormenta Leonardo descargó más de 38 centímetros de lluvia en tan solo 24 horas, lo que obligó a realizar evacuaciones masivas, cerrar colegios y cancelar numerosos trenes.

La devastadora tormenta también se cobró una vida en Portugal y obligó a miles de residentes a abandonar sus hogares.