Traducido por el equipo de SOTT.net

A las 10:55 de la mañana del 17 de mayo, fuertes lluvias y tormentas eléctricas han afectado a varias regiones de Azerbaiyán, y los niveles de precipitación en la capital han superado considerablemente los valores habituales para esta época del año.

Severe flooding today after torrential rainfall in Baku, the capital of #Azerbaijan.
Hoy se han producido graves inundaciones tras las lluvias torrenciales caídas en Bakú, la capital de Azerbaiyán.
Según el Centro de Información Operativa (OMM), el Servicio Hidrometeorológico Nacional ha emitido alertas sobre las condiciones meteorológicas inestables que se están registrando en todo el país.

En Bakú y la península de Absheron, las precipitaciones han alcanzado entre 40 y 55 mm, lo que representa entre el 203 % y el 279 % de la media mensual de mayo. El Servicio Hidrometeorológico Nacional informó de que el tiempo inestable también ha traído nieve a las zonas de alta montaña de Shahdag, donde la capa de nieve ha alcanzado los 5 centímetros.

Por otra parte, se registraron granizadas en las localidades de Qezyan y Mahrizli, en el distrito de Qubadli, así como en la ciudad de Aghsu, con granizos de entre 3 mm y 11 mm de diámetro.


También se registraron precipitaciones importantes en otras regiones de Azerbaiyán: Lerik recibió 48 mm (el 67 % de la media mensual), Lankaran 45 mm (el 98 %), Yardimli 39 mm (el 63 %) y Sabirabad 39 mm (el 117 %). Otras zonas afectadas incluyen Jalilabad, Kurdamir, Bilasuvar, Gabala y Ganja, con distintos grados de intensidad. El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales suele seguir de cerca estos patrones, ya que mayo suele marcar un periodo de transición en el clima de Azerbaiyán en el que las tormentas térmicas localizadas pueden provocar lluvias torrenciales repentinas e inundaciones repentinas en terrenos montañosos.

Se prevé que las condiciones meteorológicas lluviosas observadas actualmente en todo el territorio de Azerbaiyán continúen a lo largo del día 17 de mayo. Las autoridades aconsejan a los ciudadanos que mantengan la precaución, especialmente en zonas propensas a deslizamientos de tierra o inundaciones, ya que el suelo saturado y las precipitaciones continuadas pueden afectar a las infraestructuras y al transporte locales.