Una serie de potentes terremotos sacudieron distintas partes del mundo esta semana, lo que generó especulaciones sobre una posible conexión entre ellos. Si bien los sismólogos afirman que no existe tal conexión, este inusual cúmulo sísmico ha suscitado interrogantes sobre cómo se relacionan los terremotos, por qué algunos ocurren en pares y qué significan realmente términos como 'doblete sísmico' y 'enjambre sísmico'.
¿Qué sucedió?
El sismo más devastador de la semana sacudió Venezuela, donde dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 se produjeron este miércoles con tan solo 39 segundos de diferencia cerca de la costa norte del país, causando más de 1.000 muertos y miles de heridos, así como una destrucción generalizada. Al mismo tiempo, la nación latinoamericana sigue registrando fuertes réplicas.
Horas después, un terremoto de magnitud 6,9 sacudió la costa norte de Japón. Además, un movimiento telúrico con magnitud 5,6 tuvo lugar la noche del viernes con el epicentro en la prefectura de Yamanashi, mientras que, al día siguiente, se registró otro de magnitud 5,9 cerca de la costa este de la isla de Honshu.
Además, se registró el miércoles un temblor de magnitud 5,6 en el norte de California, en EE.UU., así como varios sismos cerca de Filipinas y Papúa Nueva Guinea. La cadena de movimientos telúricos alcanzó además a Centroamérica y el Caribe. Nicaragua registró el viernes un sismo de magnitud 4,6 cerca de la ciudad de El Tránsito, mientras que otro de magnitud 5 tuvo como epicentro la provincia dominicana de La Altagracia. En República Dominicana el temblor fue sentido en varias provincias y provocó evacuaciones preventivas de edificios públicos, oficinas y centros comerciales.
La mayoría de estos terremotos ocurrieron en los límites de placas tectónicas activas asociadas o adyacentes al Cinturón de Fuego del Pacífico, también conocido como Anillo de Fuego, una franja en forma de herradura alrededor del océano Pacífico que concentra aproximadamente el 90 % de los terremotos del mundo. Sin embargo, Venezuela se encuentra fuera de esta zona y sus terremotos ocurren en el límite entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica.
El lenguaje de los terremotos
Los sismólogos están analizando los inusuales sismos consecutivos que sacudieron Venezuela como un posible 'doblete sísmico', aunque algunos investigadores advierten que el evento podría interpretarse finalmente como una única ruptura compleja en lugar de dos terremotos distintos. Judith Hubbard, geóloga y profesora visitante de la Universidad de Cornell (EE.UU.), señaló que la primera ruptura duró aproximadamente entre 30 y 40 segundos y que se necesitará un análisis científico adicional antes de determinar si la secuencia debe clasificarse como dos terremotos separados o un evento complejo.
Para describir estos fenómenos los científicos utilizan los siguientes términos:
- Un 'doblete sísmico' generalmente se refiere a dos terremotos de magnitud comparable que ocurren con poca diferencia de tiempo y en un lugar cercano, y que a menudo comparten características de ruptura y mecanismos de falla similares.
- Una réplica es un sismo menor que sigue a uno mayor, a medida que la corteza terrestre se ajusta tras la ruptura inicial. Las réplicas pueden durar días, semanas o incluso más.
- Un enjambre sísmico es una serie de sismos en una misma zona sin un sismo principal claramente dominante. Los enjambres sísmicos se diferencian de una secuencia de sismo principal y réplicas porque puede que no haya un único evento principal evidente.
La coincidencia temporal generó especulaciones en redes sociales sobre una posible relación entre los terremotos ocurridos en diferentes partes del mundo. Sin embargo, los expertos afirman que no hay evidencia de una reacción sísmica en cadena global.
Comentario: Lo que quieren decir estos científicos, es que no saben.
En particular, el geofísico ruso Piotr Shebalin, director del Instituto de Teoría de Predicción de Terremotos y Geofísica Matemática de la Academia Rusa de Ciencias, declaró a los medios que los terremotos de Venezuela y Japón fueron una coincidencia. "No existe una conexión directa entre los terremotos de Japón y Venezuela. Es simplemente una coincidencia que ocurrieran en un corto período de tiempo y que su magnitud fuera similar. Es posible que se produzcan más terremotos en otras regiones, pero no estarán relacionados con los actuales", explicó.
El experto indicó que el sismo en el país latinoamericano no fue inesperado, ya que el país se encuentra en el límite entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica, una zona sísmica bien conocida. Japón también se ubica en límites de placas activas, pero ambos países pertenecen a sistemas tectónicos diferentes y presentan mecanismos de falla distintos, lo que hace improbable una conexión directa entre los terremotos.
Los expertos estadounidenses han llegado a la misma conclusión. Martin Hudson, profesor adjunto de ingeniería civil y ambiental en la Universidad de California, Los Ángeles, declaró a The Guardian que "si analizamos los terremotos de los últimos 100 años, nunca se había visto que terremotos tan distantes entre sí estuvieran relacionados". Hubbard señaló que, si bien el desencadenamiento dinámico es teóricamente posible tras terremotos de gran magnitud, es "muy improbable" en este caso, ya que el terremoto de Japón se produjo en una región que ya experimentaba una secuencia de réplicas tras un sismo de magnitud 7,5 en diciembre pasado.
¿Por qué ocurrieron el mismo día?
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estima que cada año se producen varios millones de terremotos en todo el mundo, aunque la gran mayoría son demasiado débiles para ser percibidos. En promedio, unos 15 alcanzan una magnitud de entre 7,0 y 7,9 — clasificados como terremotos importantes — , mientras que aproximadamente uno supera la magnitud 8,0, categoría conocida como gran terremoto. Estas estadísticas explican por qué, ocasionalmente, pueden producirse agrupaciones de terremotos potentes por pura casualidad, incluso sin conexión física entre ellos.
"Los terremotos ocurren a diario en todo el mundo. La mayoría se producen lejos de las poblaciones", declaró William Barnhart, coordinador adjunto del Programa de Riesgos Sísmicos del USGS, a The Guardian. Describió la secuencia de esta semana como "un día muy peculiar", en lugar de como evidencia de una reacción en cadena sísmica global.
¿Pueden los científicos predecir el próximo gran terremoto?
Actualmente, los científicos pueden identificar zonas de alto riesgo, monitorear fallas activas, estimar probabilidades a largo plazo y analizar réplicas después de un terremoto. Sin embargo, no pueden predecir con exactitud cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá el próximo gran terremoto.
Lo que sí pueden hacer es evaluar el riesgo sísmico y emitir alertas después de que un terremoto ya ha comenzado, como sistemas de alerta temprana o avisos de tsunami.
La incapacidad para predecir terremotos tiene consecuencias reales. Los dos terremotos en Venezuela ocurrieron el Día de la Batalla de Carabobo, una de las fiestas nacionales más importantes del país, cuando se celebraban ceremonias oficiales, desfiles y actos conmemorativos en todo el territorio nacional. Si los científicos hubieran podido pronosticar la hora y el lugar exactos de los sismos, muchas de esas reuniones podrían haberse pospuesto o la población podría haber sido evacuada.









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