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Escena de la película "Naufrago"
Luego de 33 días a la deriva, llegaron a un atolón en el sur del Océano Pacífico. El tío de uno de ellos, que había desaparecido en el mar hace 50 años, terminó en el mismo lugar, donde se casó y pasó el resto de su vida.

Uein Buranibwe, de 53 años, y Temaei Tontaake, de 26, salieron hace más de un mes a realizar una pequeña travesía alrededor del archipiélago Kiribati, ubicado entre Hawaii y Australia. Pero en el medio de la noche, un desperfecto en su nave los dejó a la deriva y a merced de los vientos y las corrientes del mar.

Los guardacostas estadounidenses los buscaron en vano durante tres días. "Escuchamos el sonido de un avión, pero no pudimos verlo", recordó Tontaake. Lo mismo pasó con algunos barcos de pesca que pasaron cerca: no oyeron sus pedidos desesperados.

Ellos, mientras, siguieron alimentándose del atún que atrapaban, cuando conseguían hacerlo. Pero sus pocas reservas de agua se agotaron y la lluvia nunca llegó. Por eso, en más de una oportunidad, dijeron, tuvieron que apelar al agua salada del mar. Hasta que su pequeña barcaza llegó a un atolón aislado en las Islas Marshall, Namdrik, donde viven unas 600 personas.

En Relato de un naufrago, el ganador del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez cuenta la historia de un militar colombiano que sobrevivió durante 10 días en el mar, pese a los avatares del clima y los tiburones que lo visitaban a diario. Su historia sirvió para revelar los cargamentos de contrabando que llevaba el barco oficial en el que viajaba.

Esta vez, la hazaña de los pescadores también tuvo su recompensa sobre el pasado. En la isla, sólo uno de sus habitantes podía entender su lengua: una mujer que era descendiente del tío de uno de los pescadores, un hombre llamado Bairo que desapareció en el mar hace 50 años. Él también derivó y llegó al atolón, donde se casó.

Desde Namdrik, los dos hombres fueron transportados en barco a Majuro, la capital de las Islas Marshall, desde donde irán a Kiribati. El caso también hizo recordar a otro naufragio reciente, ocurrido en noviembre de 2010, cuando tres adolescentes de las islas de Tokelau, también en el Pacífico del Sur, sobrevivieron 61 días alimentándose de gaviotas, hasta que los rescató un atunero.