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Pese a que está a punto de morir, un juez federal negó una moción de ayuda de emergencia al yemení Musaab al-Madhwani, prisionero en la ilegal cárcel de Estados Unidos ubicada en territorio ocupado a Cuba en Guantánamo.

El Juez de Distrito Thomas Hogan sostuvo que no tenía competencia en el caso y describió la situación del prisionero -en huelga de hambre hace varias semanas-, como "inventada", indicó hoy un reporte divulgado en la página digital del medio alternativo Democracy Now.

Al-Madhwani podría correr "peligro inminente", afirmó un médico, cuyo nombre no se reveló.

El galeno acusó a la penitenciaría de "indiferencia deliberada", al afirmar que el reo fue colocado en confinamiento solitario sin vigilancia diaria después de haber sufrido un quebranto de salud la semana pasada.

Al-Madhwani está encarcelado hace más de 10 años y nunca ha sido acusado de delito alguno, como él están más de un centenar y medio de reclusos, quienes solo son sospechosos de terrorismo para las autoridades estadounidenses.

Los prisioneros están cada vez más frustrados debido a las terribles condiciones que padecen, afirmó ayer a la CNN el abogado Carlos Warner, defensor de varios de los detenidos.

"Se les deja con la perspectiva de que la única manera con la cual podrán abandonar Guantánamo es la muerte", destacó Warner al referirse a la huelga de hambre iniciada el pasado 6 de febrero por más de un centenar de reclusos que protestan allí contra los abusos de los militares.

El jurista advirtió que "desafortunadamente creo que los hombres están dispuestos a aceptar esto (la muerte)".

Organizaciones de derechos humanos han criticado al presidente Barack Obama por incumplir su compromiso (establecido en 2008) de cerrar esa prisión, abierta en 2002 en la base naval que tiene el Pentágono en el sureste de la isla caribeña en contra de la voluntad de su pueblo.

Hace más de una década, los presos de Guantánamo sobreviven en condiciones de vida en las que son sometidos al confinamiento en solitario en celdas con temperaturas extremas y los obligan a permanecer en posiciones humillantes sin ingerir alimentos por largos períodos, entre otros muchos atropellos.