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"Es innegable que Estados Unidos estuvo involucrado en prácticas de tortura" tras los atentados del 11 de Setiembre y que "los más altos responsables del país tienen responsabilidad" por esas prácticas, concluye un informe divulgado este martes.

El estudio realizado por la organización Constitution Project, que acusa en primer lugar al gobierno de George W. Bush pero que también se refiere a "acciones" emprendidas durante el período de Bill Clinton y durante el actual gobierno de Barack Obama, destaca que la tortura "se aplicaba en y fuera del país".

La investigación concluye que "la tortura tuvo lugar en varias ocasiones y en un amplio espectro de lugares" y que de ninguna manera se limitó a tres detenidos sometidos a ahogamientos limitados (el llamado "submarino") en cárceles de la CIA y hoy detenidos en Guantánamo (Jaled Cheij Mohammed, Abu Zubayda et Abd al-Rahim al-Nachiri).

El informe de 577 páginas, realizado por un equipo de once personas, acusa a "los más altos responsables del país -civiles y militares- de tener una parte de la responsabilidad por haber autorizado y contribuido a la extensión de la tortura".

En primer lugar, dice el informe, por disposición unilateral de Estados Unidos, la Convención de Ginebra, "instrumento venerable para garantizar un tratamiento humano a los detenidos en tiempos de guerra, no se aplica a los miembros de Al Qaida ni a los talibanes encarcelados en Afganistán o en Guantánamo".

Y además, el presidente Bush autorizó a la CIA a emplear "métodos rudos" en los interrogatorios de ciertos detenidos.

La tendencia se invirtió, según el informe, tiempo después de que se revelaran "las atrocidades cometidas en (la cárcel de) Abu Graib (Irak) en 2004" y "la consiguiente condena en y fuera del país", acompañada por un sentimiento de "vergüenza entre los estadounidenses".

En otro pasaje del informe, Constitution Project sostiene que hay que "poner fin a la situación aberrante de la detención ilimitada" sin juicio en la prisión de Guantánamo y recomienda el cierre de la prisión de esa base militar.

Denuncia asimismo la alimentación por la fuerza de varios prisioneros en huelga de hambre en el citado centro de detención. Se trata, aseguran los autores del documento, "de una forma de abuso a la cual hay que poner término".

Un centenar de detenidos participa de un movimiento de protesta en Guantánamo por lo que consideran ultraje del Corán por parte de sus guardianes. Según el capitán Robert Durand, portavoz de la prisión, son 45 los presos en huelga de hambre, 13 de los cuales son alimentados por la fuerza. Dos de ellos están internados en observación.