OF THE
TIMES
La verdad no lleva máscara
No se inclina ante ningún altar humano
No busca un puesto ni aplausos
Ella sólo pide una audiencia.
¡Vaya! leyendo este tremendo artículo, hasta se me erizó la piel. El hecho que las personas estemos tan vulnerables a esos "seres" invisibles que...
Me recordó mucho a un comentarista mamón de aquí. Pretende descalificar las ideas que siente que amenazan su supuesta superioridad o incluso...
No encuentro la noticia adecuada a mi comentario, pero debido a que la situación en Rusia es que cada vez mas crítica e influyente en el resto del...
"Demonio" es un término de libre interpretación. Puedes calificar de demonio a cualquiera que sea opuesto a su [me ahorro el adjetivo peyorativo]...
𝗟𝗼 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗵𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗱𝗼 𝗽𝗮𝘀𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗱𝗲𝘀𝗱𝗲 𝗰𝗮𝘀𝗶 𝘀𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲... con la aparición de las calculadoras y luego los smartphones. Una vez, hacia 2000, con el furor...
To submit an article for publication, see our Submission Guidelines
Los comentarios del Lector no reflejan necesariamente los puntos de vista de los voluntarios, editores, y directores de SOTT.net o el Quantum Future Group.
Algunos iconos que aparecen en este sitio fueron tomados de: Afterglow, Aha-Soft, AntialiasFactory, artdesigner.lv, Artura, DailyOverview, Everaldo, GraphicsFuel, IconFactory, Iconka, IconShock, Icons-Land, i-love-icons, KDE-look.org, Klukeart, mugenb16, Map Icons Collection, PetshopBoxStudio, VisualPharm, wbeiruti, WebIconset
Powered by PikaJS 🐁 and In·Site
Contenido original © 2002-2026 de Sott.net/Signs of the Times. Véase: NOTA DE USO LEGÍTIMO

Comentario: Por un lado es bueno ver que corporaciones como Monsanto - que no les preocupa para nada nuestra salud y solo las ganancias - comiencen a reportar bajas monetarias. Parece que las protestas y la información publicada sobre el impacto negativo en la salud y los ecosistemas provocado por los transgénicos y los pesticidas han tenido un efecto positivo en la consciencia del consumidor. Lo que espanta son estas nuevas fusiones corporativas de farmacéuticas y de desarrollo de OGM al estilo Frankenstein, monstruos corporativos que solo les interesan las ganancias y la salud de sus consumidores pasa a segundo plano.