
"La declaración refleja la nueva dirección (de Duterte) hacia la elaboración de una política exterior independiente. Él ha hecho referencia a la masacre de Bud Daho, en Sulu, cometida por los estadounidenses, quienes no la reconocen. Por lo tanto, nuestra relación continua con el Occidente es la verdadera razón de la amenaza terrorista en Mindanao", señaló el vocero.
"No vamos a cortar nuestras relaciones militares, pero vamos a trazar una política exterior independiente", ha dicho este martes el presidente de Filipinas durante un acto en la base aérea Villamor, en Manila, por la celebración del 48 aniversario de la unidad aérea que transporta al jefe del Estado filipino.
Filipinas "no puede ser sólo un país pequeño al que grita o da lecciones ningún país ni presidente extranjero. Es hora de que hablemos seriamente sobre nuestra soberanía", ha agregado.
La masacre de Bud Dajo, ocurrida en 1906, fue el asunto planteado por Duterte durante la reunión a puertas cerradas de los líderes en la Cumbre de Asia Oriental en Laos para subrayar las violaciones a los derechos humanos cometidas por los estadounidenses.
"El silencio estadounidense sobre el asunto carece de congruencia con su posición 'moral', en vista de las acciones emprendidas en el pasado por los alemanes, quienes confesaron (...) el Holocausto...", dijo Abella.
Abella subrayó que Duterte —conocido por su irrestricta oposición a cualquier injerencia extranjera en asuntos internos de su país— se encuentra en "un terreno firme moralmente al derribar los muros que cubren las esquinas oscuras de las relaciones estadounidense-filipinas".
El líder asiático generó una gran crisis a principios del mes cuando insultó gravemente a su homólogo estadounidense, Barack Obama, por haber cuestionado su campaña antinarcotráfico.
Mindanao, específicamente la provincia insular de Sulu, es considerada como el bastión del grupo terrorista Abu Sayyaf, el cual juró lealtad al grupo EIIL (Daesh, en árabe).



Comentario: Interesantes declaraciones por parte del presidente filipino. A juzgar por los resultados que hemos visto en lo que respecta a la asociación de cualquier país con EE.UU./la OTAN, la misma no parece ser en absoluto beneficiosa para ningún país, sino más bien, una puerta al chantaje, la extorsión y el aumento del terrorismo y la miseria.