

En algún momento entre los años 1811 y 1813 (diversos autores no se ponen de acuerdo en la fecha concreta) un grupo de mineros estaba trabajando dentro de una de las cuevas de Kentucky conocida como Short Cave. Entonces, uno de los trabajadores descubrió una gran roca con una superficie plana y, tras retirarla, hallaron una cripta que contenía una momia. Pero no se trataba de una momia ordinaria.
En 1816, Nahum Ward, de Ohio, visitó la cueva adquiriendo la momia —junto a algunas otras, algunas de las cuales tenían más de 2500 años de antigüedad—, así como numerosos artefactos. Con el paso de los años, la colección adquirida por Ward acabó formando parte de una exposición itinerante de rarezas y objetos extraños, viajando por todo el país.
De este modo, la momia fue llevada primero a Lexington, Kentucky y más tarde transferida a la Sociedad Anticuaria Americana. En 1876, Fawn Hoof fue entregada al Instituto Smithsoniano por Isaiah Thomas, fundador de la Sociedad Anticuaria Americana. Debido a que la momia no había sido protegida ni cuidada de forma adecuada, sufrió serios daños en el transcurso de sus largos viajes. Pese a ello, los investigadores del Instituto Smithsoniano la examinaron, comunicando sus hallazgos. Tiempo después, la momia fue declarada totalmente perdida.
Según los informes iniciales conservados, la momia encontrada pertenecía a una mujer de, aproximadamente, 6 pies (1,80 metros) de altura que estaba envuelta en piel de venado decorada con imágenes de hojas y vides. Asimismo, a la hora de ser analizada, parece ser que habría mantenido un buen estado de conservación, a pesar de que habrían transcurrido más de 60 años desde su hallazgo.
El detalle más inusual es que su cabello era de tono rojizo - como sucede con otras momias encontradas en Perú y Bolivia. Además, presentaba una melena de unos 20 centímetros de longitud, salvo en la parte posterior de la cabeza, donde la momia tenía el cabello de aproximadamente 5 centímetros de largo. En base a los artefactos encontrados donde fue enterrada, se creyó que debía tratarse de una dama de gran importancia en la antigüedad. Sin embargo, los investigadores observaron que entre los detalles más fascinantes de Fawn Hoof estaba el hecho de que había sido preparada y embalsamada de una forma inquietantemente similar a como lo hacían los antiguos egipcios.
Asimismo, los informes indican que las manos, orejas, dedos y resto del cuerpo estaban disecados y muy bien conservados. Pero, ¿cómo es posible que una momia de tales características se pierda? ¿Acaso la momia desafiaba las doctrinas históricas impuestas por algunas instituciones? Cierto es que son numerosas las personas que creen que esta momia constituye una de las muchas evidencias que demuestran que, miles de años atrás, mucho antes de la historia escrita, las culturas antiguas del mundo estaban conectadas, produciéndose largos viajes transoceánicos mucho antes de lo que los eruditos convencionales están dispuestos a aceptar.
Este artículo fue publicado con anterioridad en Código Oculto y ha sido publicado de nuevo en www.ancient-origins.es con permiso.





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