RTmar, 11 abr 2017 16:53 UTC
El grupo de ataque estadounidense cuenta con dos destructores dotados del sistema antimisiles Aegis.

© Mike Blake / ReutersEl portaviones USS Carl Vinson
El portaviones
USS Carl Vinson y su grupo de ataque, enviados a la Península coreana desde Singapur el domingo pasado,
reforzarán la capacidad defensiva de Seúl contra las amenazas procedentes de Pionyang, afirmó el pasado lunes el portavoz del Ministerio de Defensa Nacional surcoreano, Moon Sang-kyun.
"El despliegue del portaviones y el grupo de ataque refleja la actitud seria de EE.UU. sobre la situación en la Península coreana", afirmó Sang-kyn desde Seúl, citado por
TASS.
El vocero del Ministerio surcoreano señaló que la decisión de Washington tiene como objetivo la defensa contra las posibles "nuevas provocaciones estratégicas" de Corea del Norte, incluidas pruebas nucleares y lanzamientos de misiles balísticos. Sang-kyun sugirió que es posible que las provocaciones coincidan con el 105.º aniversario del nacimiento de Kim Il-song, que se celebrará el 15 de abril.
Sistema antimisiles 'multicapa'El domingo 9 de abril EE.UU.
decidió enviar el grupo de ataque del portaviones USS Carl Vinson, perteneciente a la Tercera Flota de la Armada de EE.UU., a aguas de la Península coreana, en medio del aumento de tensiones por los avances del programa de armamentos del Pionyang.
Se trata de la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que el mando de la Tercera Flota despliega un grupo naval de ataque al oeste de la línea internacional de cambio de fecha. El grupo de ataque de Carl Vinson incluye el destructor USS Michael Murphy y el USS Wayne E. Meyer clase Arleigh Burke, los cuales están dotados con el sistema antimisiles Aegis.
A comienzos del pasado mes de marzo, EE.UU.
inicióel despliegue del sistema antimisiles THAAD en Corea del Sur. La agencia Yonhap entonces informó citando a un funcionario militar que la instalación del sistema tardaría entre uno y dos meses. Junto con el Patriot, ya a disposición de Corea del Sur, el
THAAD forma unsistema de defensa de capas múltiples que aumenta las posibilidades de intercepción exitosa.
La semana pasada, Pionyang ejecutó una prueba de lanzamiento con un
misil no identificado que se desplazó 60 kilómetros hacia el mar de Japón. Esa actividad se sumó a varias pruebas llevadas a cabo este año, como la de marzo pasado en que tres misiles norcoreanos
cayeron en la zona económica exclusiva nipona después de volar cerca de un millar de kilómetros.
En ese momento,
el presidente estadounidense Donald Trump advirtió que adoptará acciones unilaterales para acabar con la amenaza nuclear de Corea del Norte si China no intensifica su presión contra su aliado.
Comentario: La tensión en esta región parece estar en aumento y, viendo los recientes movimientos de la administración Trump, resulta bastante preocupante la reacción de ambas partes en medio de tanta crispación, especialmente si tenemos en cuenta el particular carácter de ambos líderes (Donald Trump y Kim Jong-un).
Las declaraciones de Trump no parece apuntar hacia una resolución verdaderamente diplomática:
Trump: EE.UU. puede "resolver el problema" norcoreano sin China
"Corea del Norte está buscando problemas. Si China decide ayudar, será genial. Si no, resolveremos el problema sin ellos", escribió Trump.
El jefe de la Casa Blanca añadió que explicó al presidente de China, Xi Jinping, "que un acuerdo comercial con EE.UU. será mucho mejor para ellos si resuelven el problema de Corea del Norte".
¿No suenan esas palabras a un poco de chantaje?
Y luego tenemos la
noticia reportada por Hispan TV de que China ha desplegado 150.000 soldados en las fronteras de Corea del Norte debido a esta situación de crispación y ante el temor de lo que pueda ocurrir como resultado de un conflicto.
Rusia, por su parte, parece haber llegado antes que el portaaviones de EEUU con el objetivo de reunirse con altos representantes de la Marina surcoreana, el alcalde de Busan y el cónsul general ruso en la ciudad, según
informa Hispan TV. Sólo podemos esperar que la buena diplomacia rusa ayude a disminuir la tensión y a encontrar soluciones pacíficas a este conflicto.
Mientras tanto, Kim Jong-un parece seguir con la retórica de guerra, que, si bien puede ser comprensible para un país que es constantemente presionado por Occidente, no resulta muy estratégica ante una situación tan conflictiva como la que vemos hoy en día:
Pyongyang promete 'la más dura' respuesta al militarismo de EEUU
La Cancillería de Corea del Norte condena el envío del portaaviones de EE.UU. a la península de Corea y promete 'la más dura' respuesta a sus provocaciones.
"Si EE.UU. se atreve a optar por una acción militar, clamando un 'ataque preventivo' o 'eliminando el cuartel general', la República Democrática Popular de Corea está lista para reaccionar a todo tipo de guerra que desee EE.UU.", enfatiza la Cancillería norcoreana.
Por medio de un comunicado emitido este martes, la referida cartera ha condenado el envío del grupo naval de ataque liderado por el portaaviones USS Carl Vinson al océano Pacífico y ha prometido una defensa "mediante la poderosa fuerza de las armas".
Tras asegurar que los norcoreanos se mantendrán en el camino elegido por ellos mismos, la nota ha advertido de que "haremos a EE.UU. completamente responsable de las consecuencias catastróficas que se deriven de sus intolerables acciones" para agravar la situación en la península coreana.
Comentario: La tensión en esta región parece estar en aumento y, viendo los recientes movimientos de la administración Trump, resulta bastante preocupante la reacción de ambas partes en medio de tanta crispación, especialmente si tenemos en cuenta el particular carácter de ambos líderes (Donald Trump y Kim Jong-un).
Las declaraciones de Trump no parece apuntar hacia una resolución verdaderamente diplomática: ¿No suenan esas palabras a un poco de chantaje?
Y luego tenemos la noticia reportada por Hispan TV de que China ha desplegado 150.000 soldados en las fronteras de Corea del Norte debido a esta situación de crispación y ante el temor de lo que pueda ocurrir como resultado de un conflicto.
Rusia, por su parte, parece haber llegado antes que el portaaviones de EEUU con el objetivo de reunirse con altos representantes de la Marina surcoreana, el alcalde de Busan y el cónsul general ruso en la ciudad, según informa Hispan TV. Sólo podemos esperar que la buena diplomacia rusa ayude a disminuir la tensión y a encontrar soluciones pacíficas a este conflicto.
Mientras tanto, Kim Jong-un parece seguir con la retórica de guerra, que, si bien puede ser comprensible para un país que es constantemente presionado por Occidente, no resulta muy estratégica ante una situación tan conflictiva como la que vemos hoy en día: