US supplied Syrian rebels
© AP Photo/ Hammurabi's Justice News
Alianza sospechosa: "Rebeldes" sirios y tropas estadounidenses lado a lado
El jueves pasado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó en Twitter lo que parece ser un mensaje en el que se felicita a sí mismo por los alcances del Ejército de EEUU en la guerra contra el Estado Islámico (EI):

Territorio perdido del EI
Septiembre 2014 - Diciembre 21, 2017

* Trump Obama
Millas cuadradas liberadas del EI 15.570 13.200
Millas cuadradas aún en manos del EI 1.930 17.500
Número estimado de combatientes del EI 1.000 35.000
Número estimado de gente liberada 5.3 millones 2.4 millones
Número de bombas de la coalición lanzadas 39.993 65.731

Presidente Trump: 11 meses. Presidente Obama: 28 meses
Fuente: Departamento de Defensa

"El 20 de enero, el día en que Trump fue nombrado presidente, un estimado de 35.000 combatientes del EI controlaban aproximadamente 17.500 millas cuadradas de territorio tanto en Irak como en Siria. Para el 21 de diciembre, el Ejército de EEUU estimaba que el restante de unos 1.000 combatientes ocupaban un total de unas 1.900 millas cuadradas."
Estas cifras pueden ser o no correctas, pero el mensaje implícito es que son el resultado de los esfuerzos de la coalición encabezada por EEUU y no de las fuerzas combinadas de Rusia, Irán y Hezbolá, Siria e Irak.

Las cifras del Pentágono que Trump cita juntan las operaciones en contra del EI tanto en Siria como en Irak, y por lo tanto omiten las cifras más específicas producidas sólo por la intervención militar rusa en Siria, misma que cambió el rumbo de la guerra en ambos países: 60.318 yihadistas muertos, incluyendo 813 comandantes; la destrucción de 718 fábricas clandestinas de armas; y la liberación de 1.024 ciudades y poblaciones.

Al perseguir sus objetivos de eliminar a los mercenarios yihadistas respaldados por Occidente en Siria, las fuerzas rusas tomaron medidas extremas para salvaguardar las vidas civiles y minimizar los daños a la infraestructura. Esto contrasta claramente con la política estadounidense, tanto en Siria como en Irak, que involucró pocos ataques a las fuerzas del EI sobre el terreno, concentrándose en cambio en "liberar" ciudades estratégicas como Mosul y Al Raqa mediante bombardeos masivos e indiscriminados (compare la meticulosa liberación de Alepo con el aplanamiento de Mosul). Por supuesto, esta diferencia en la estrategia militar era de esperarse, dado que Rusia tiene un interés personal en mantener a Siria como un Estado-nación viable e independiente bajo Assad, mientras que EEUU, desde el comienzo del conflicto, sólo estaba interesado en la ruina de Siria y el derrocamiento de Assad.

Aunque hay pocas pruebas contundentes de las verdaderas intenciones estadounidenses en Siria, han habido muchos indicios sólidos de que el apoyo al EI era y sigue siendo una política estadounidense, que va desde proporcionar un paso seguro a grupos terroristas, transportar por vía aérea a sus miembros de alto rango, proporcionar cobertura aérea contra el Ejército Sirio y entregarles armas. Incluso tenemos la admisión por parte del ex secretario de Estado John Kerry de que EEUU permitió al EI crecer como una forma de ejercer presión sobre Assad.

Por lo menos está claro que los Estados Unidos preferirían ver grupos de fanáticos criminales gobernando Siria que un gobierno laico democráticamente elegido como el de Assad, aunque se pueda disputar hasta qué punto intentó hacerlo realidad activamente.

¿Cómo te atreves? Fueron la lucha y los sacrificios del Ejército Sirio y sus aliados los que derrotaron al EI. Nosotros [EEUU] los estábamos ayudando [al EI] y todavía lo hacemos.

Siria

Nosotros permitimos al EI crecer

"La razón por la que entró Rusia es porque el EI se estaba fortaleciendo... estaba amenazando con la posibilidad de ir a Damasco y demás... Por eso entraron los rusos.

Sabemos que estaba creciendo. Estábamos observando. Vimos que Daesh se estaba fortaleciendo y pensamos que Assad estaba amenazado... Pero en lugar de negociar logró que Putin lo ayudara."

- John Kerry

[Conversación grabada filtrada]
Estrictamente hablando, Trump tiene razón en que el EI cayó en su tiempo. Pero ¿cuánto de ese progreso en Siria se debió a la acción estadounidense en el país? El frente terrorista en Siria se desintegró en el curso de 2017, una vez que las fuerzas sirias pusieron fin al asedio de Alepo en diciembre de 2016, lo que les permitió empezar a liberar metódicamente al país de oeste a este.

Que Trump fuera presidente electo y luego presidente durante este periodo de tiempo fue una coincidencia, no la causa. Tal vez él desee que el azote del EI desaparezca de la faz de la Tierra, y que EEUU se lleve algo de la gloria al forzar su vergonzosa retirada. Pero desde que se convirtió en presidente, Trump ha tenido muchas oportunidades de aprender lo que las fuerzas estadounidenses hacen realmente.

El día antes del tuit de Trump, el Jefe del Estado Mayor de Rusia, Valeri Gerasimov, reveló en una entrevista con Komsomolskaya Pravda que las fuerzas estadounidenses habían convertido su base ilegítima en Al-Tanf, en el sureste de Siria y convenientemente situada dentro de la zona de 55 km de "distensión", en un campo de entrenamiento para los restos del EI, un grupo que él describió como un ejército regular de facto, dados su armamento, entrenamiento y tácticas.
"Según los datos de vigilancia satelital y de otro tipo, los escuadrones terroristas están estacionados allí. Efectivamente están entrenando allí", dijo Gerasimov cuando se le preguntó sobre lo que estaba pasando en la base.

El general también dijo que Estados Unidos ha estado utilizando un campo de refugiados en el noreste de Siria, fuera de la ciudad de Al-Shadadah, en la provincia de Al-Hasakah, como campo de entrenamiento para los restos del grupo terrorista del Estado Islámico (EI, anteriormente EISI), incluidos los evacuados de Al Raqa, y otros militantes.

"Esto es esencialmente el EI," dijo Gerasimov. "Cambian sus uniformes y banderas, toman diferentes nombres: el "Nuevo Ejército Sirio" y otros. Están encargados de desestabilizar la situación".

"Las fuerzas de EEUU, efectivamente, han convertido su base militar cerca del pueblo de Al-Tanf en el sureste de Siria en un campo de concentración de terroristas.

De acuerdo con datos satelitales y de otros métodos de vigilancia, los escuadrones terroristas están estacionados y están entrenando allí."

Valeri Gerasimov, Jefe del Estado Mayor de Rusia

Embajada rusa en el Reino Unido

El Jefe del Estado Mayor de Rusia Gerasimov: Datos de vigilancia prueban el entrenamiento de militantes en la base de EEUU en Al-Tanf en Siria. No hay justificación para la presencia militar en Siria, ya que el EI ha sido derrotado.
Gerasimov dice que actualmente hay unos 750 mlitantes en Al-Shadadah y 350 en Al-Tanf. Nos preguntamos si ésos son los mismos 1.000 combatientes del EI que el Pentágono estima que quedan en Siria, según el tuit de Trump.
Syria map Al-Tanf
El Nuevo Ejército de Siria, también conocido como el Ejército Comando Revolucionario, es, según los "verificadores de hechos" de Wikipedia, un "grupo rebelde sirio" compuesto por desertores del ejército y otros "rebeldes", que "intentaba expulsar al EI" del este de Siria. Afirman haber recibido entrenamiento y armas de grupos rebeldes respaldados por los saudíes y la CIA. Pero si su objetivo es "luchar contra el EI", ¿por qué entonces Gerasimov informa que han lanzado ofensivas contra las fuerzas sirias desde la ribera oriental del Éufrates después de que los militantes del EI fueran expulsados de allí?

A principios de octubre, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, el General de División Igor Konashenkov, describió la base estadounidense en Al-Tanf como un "agujero negro" protegido por un "escudo humano" de refugiados desde donde el EI llevaba a cabo sabotajes y ataques terroristas. Señaló:
"Los representantes del Pentágono han declarado en repetidas ocasiones que instructores de EEUU, el Reino Unido y Noruega, que permanecen allí bajo la cobertura de la aviación táctica y los sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes, están entrenando a militantes del Nuevo Ejército Sirio. Sin embargo, de hecho, al-Tanf se ha convertido en un "agujero negro" de 100 kilómetros en la frontera entre Siria y Jordania. En lugar del Nuevo Ejército Sirio, los grupos móviles del EI, como un muñeco sorpresa, llevan a cabo sabotajes y ataques terroristas contra las tropas sirias y los civiles desde allí".
Konashenkov añadió que la base ilegal de Estados Unidos en Al-Tanf se había justificado públicamente "por la necesidad de llevar a cabo operaciones contra el EI"; sin embargo, no se ha recibido información pública de ninguna operación estadounidense contra el EI durante los seis meses de su existencia. De hecho, el Pentágono y Trump pueden declarar todo lo que quieran sobre "luchar contra el EI" en Siria, pero, en un marcado contraste con los rusos, que publican videos, imágenes satelitales, mapas de guerra y envían periodistas a la línea del frente, los estadounidenses casi no tienen pruebas documentales para demostrar lo que dicen haber hecho.

Ayer mismo, los residentes locales dijeron a los medios de comunicación sirios que los helicópteros estadounidenses evacuaron a los comandantes del EI de varios distritos de la provincia de Deir ez-Zor. A principios de esta semana, el gobierno sirio envió un comunicado a las Naciones Unidas acusando a la coalición encabezada por Estados Unidos de hacer tratos y coordinar con el EI.

Es significativo que el mismo día de la publicación de la entrevista de Gerasimov, los militantes dispararon "varios misiles" desde Bdama hacia el Aeropuerto Internacional de Latakia y al sitio de despliegue de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas en la base aérea de Hmeymim. No se causó ningún daño, ya que dos de los misiles fueron derribados y al menos uno aterrizó fuera del lugar. Mientras que la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajarova, especuló que la provocación estaba "dirigida a interrumpir las tendencias positivas en el desarrollo de la situación en Siria y, en particular, a crear obstáculos para convocar y celebrar el Congreso de Diálogo Nacional Sirio en Sochi del 29 al 30 de enero", también es posible que esto anuncie un intento de resucitar al EI; ya sea con ese nombre o con otro diferente. Tal vez fue sólo una coincidencia, pero la explosión en un supermercado de San Petersburgo que hirió a trece personas -un evento que Putin describió como un ataque terrorista- también ocurrió el mismo día. ¿Alguien le está enviando un mensaje a Rusia?

Pensamiento deseoso imperial

El New York Times publicó un artículo de opinión escrito por el secretario de Estado Rex Tillerson -también ese mismo día- que resume la posición actual de la política exterior estadounidense con respecto a Corea del Norte, Siria, Ucrania, Rusia, China e Irán. Lo que Tillerson escribió sobre Siria siguió la misma línea del tuit triunfante de Trump:
La derrota del terrorismo sigue siendo una de las máximas prioridades del presidente. La agresiva estrategia de la administración para contrarrestar al Estado Islámico delega mayor autoridad a los comandantes militares estadounidenses en el campo de batalla, dando a nuestras fuerzas más libertad y rapidez para hacer lo que saben hacer mejor, en asociación con las fuerzas de combate indígenas. Como resultado, la Coalición Global para Derrotar al EI ha acelerado las operaciones y ha recapturado prácticamente todo el territorio del Estado Islámico que antes poseía en Irak y Siria. Mientras que nuestros militares estaban ayudando a limpiar a Irak y Siria de las fuerzas del Estado islámico, nuestros diplomáticos brindaban ayuda humanitaria y asistencia, como la remoción de minas terrestres, el restablecimiento del suministro de agua y electricidad, y el regreso de los niños a la escuela.
Naturalmente, Tillerson cuenta con que el público occidental consume casi exclusivamente la narrativa que los medios de comunicación occidentales le cuentan: que Estados Unidos estaba luchando contra el EI en lugar de ayudarles. Es una gran historia, una historia que cualquiera querría poder contar como la suya propia, pero no es la de los Estados Unidos. EEUU no ha estado limpiando minas terrestres, proporcionando ayuda humanitaria, restaurando el agua y la electricidad y haciendo que los niños y niñas vuelvan a la escuela. Pero Rusia sí.

A pesar de informes anteriores de que la Casa Blanca había aceptado finalmente que Assad permanecería en el poder hasta, por lo menos, las próximas elecciones de Siria programadas para 2021, Tillerson rezó la letanía de los males rusos antes de continuar con la resurrección del mantra de que "Assad debe marcharse":
En cuanto a Rusia, no nos hacemos ilusiones sobre el régimen al que nos enfrentamos. Los Estados Unidos tienen hoy una mala relación con una Rusia resurgente que ha invadido a sus vecinos Georgia y Ucrania en la última década y ha socavado la soberanía de las naciones occidentales mediante la intromisión en nuestras elecciones y en las de otros. El nombramiento de Kurt Volker, ex embajador de la OTAN, como representante especial de Ucrania, refleja nuestro compromiso con el restablecimiento de la soberanía y la integridad territorial del país. A falta de una solución pacífica de la situación ucraniana, que debe comenzar con la adhesión de Rusia a los acuerdos de Minsk, no puede haber tratos normales con Rusia.

Apesar de que estamos en guardia contra la agresión rusa, reconocemos la necesidad de trabajar con Rusia donde se cruzan intereses mutuos. En ningún otro lugar es más evidente que en Siria. Ahora que el Presidente Vladimir Putin se ha comprometido con el proceso político de Ginebra, respaldado por las Naciones Unidas para proporcionar un nuevo futuro a Siria, esperamos que Rusia siga adelante. Confiamos en que el cumplimiento de estas conversaciones dé lugar a una Siria libre de Bashar al-Assad y su familia.
Aparte del hecho de que no hubo ninguna agresión rusa en Georgia ni Ucrania, y que no existe evidencia alguna de la manipulación de las elecciones en EEUU ni en cualquier otro lugar, y de que es Kiev el que viola regularmente los acuerdos de Minsk, es interesante que Tillerson colara esa amenaza a Assad: "¡Esto no ha terminado!". Si usted decide leer el artículo de opinión de Tillerson, vea cuántas amenazas encubiertas o abiertas puede detectar. Si este tono es algo a lo que hay que atenerse, el 2018 no parece prometedor en lo que respecta a la resolución de conflictos.

Sin embargo, quizás nos sirva de consuelo saber que los Estados Unidos han fracasado, especialmente en Siria, y no hay razón para que tengan éxito si vuelven a intentarlo en el futuro. Como dice el dicho popular:

Insanity quote doing the same thing over and over again

Locura es hacer la misma cosa una y otra vez, y esperar resultados distintos.