
En la que era su primera explicación sobre el supuesto envenenamiento el martes 6 de marzo en el Reino Unido del exespía ruso Serguéi Skripal y de su hija Yulia, el presidente ruso ha recalcado que las acusaciones a su país son falsas. Putin fue acusado el viernes de haber ordenado el ataque en persona por el ministro británico de Exteriores, Boris Johnson.
Por el contrario, el mandatario ha asegurado haberse enterado del caso por la prensa y que lo primero que pensó es que si hubiera sido un agente nervioso de uso militar, "las personas hubieran muerto en el sitio", mientras que Skripal y su hija permanecen hospitalizados (en estado crítico) casi dos semanas después.
Además, Putin ha afirmado que Rusia "no tiene tales agentes", tras haber destruido "todas sus armas químicas", culminando ese proceso el pasado 27 de septiembre bajo la supervisión de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). "Algunos de nuestros socios que prometieron hacerlo, por desgracia, no han cumplido sus promesas", ha añadido.
Pese a la escalada diplomática, que ha llevado a Londres a expulsar a 23 diplomáticos rusos (y a Moscú a responder de manera recíproca), el mandatario ha dicho estar dispuesto a cooperar en las pesquisas necesarias, "pero para eso tiene que haber una voluntad de la otra parte y por ahora no la vemos", ha señalado.
Putin, de 65 años de edad, ha hecho estas declaraciones después de confirmarse su rotunda victoria electoral, con un porcentaje de votos en torno al 76.6 %, conforme a los resultados anunciados tras escrutarse el 97 % de los sufragios, con lo que deberá seguir gobernando la Federación Rusa hasta 2024.
Ayer sábado, la primera ministra británica, Theresa May, anunció que en los próximos días estudiará junto con sus aliados los pasos a seguir, tras reafirmar la "culpabilidad" del Kremlin en un supuesto "intento de asesinato de dos personas en suelo británico", a lo que la Cancillería rusa respondió lamentando que May hiciera acusaciones "sin pruebas".



Comentario: Tan simple y tan lógico. ¿A quién se le ocurre que Rusia podría hacer algo así justo en este momento? Y si Rusia fuera esa nación demoníaca que Occidente procura hacernos ver, ¿serían tan idiotas de usar un agente nervioso creado por la URSS hace varias décadas? Todo esto es tan ridículo que uno se pregunta cuán estúpido e ignorante tiene que ser alguien para creerlo.
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