El diario español El País fue agarrado in fraganti cuando el 2 de febrero publicó este tuit en que también comprometía a un fotógrafo de la agencia EFE. La foto correspondía a una manifestación de taxistas y pensionistas ocurrida esa misma mañana y la hicieron pasar por opositores venezolanos y sus apoyos en Madrid.

Las Fake News o noticias falsas se han convertido en tema de debate en el mundo entero. Periodistas «serios» de medios «serios» expuestos por inventarse y publicar hechos, personajes, reportajes, entrevistas para luego ganarse un Premio... Políticos de envergadura diciendo una mentira tras otra, o exageraciones, en discursos públicos o en mensajes en sus cuentas en Twitter. Fotos o videos manipulados para desprestigiar a líderes populares y luego ganar votos y elecciones.

Hay de todo, como en la viña del señor, diría mi abuela.

Se construye un panorama virtual que se usa a favor de una campaña determinada. Y últimamente, en la mirilla, como objetivo predilecto en esas sucias operaciones mediáticas, está Venezuela.

El diario español El País fue agarrado in fraganti cuando el 2/2/2019, a las 20:11 publicó este tuit (@el_pais) en que también comprometía a un fotógrafo de la agencia EFE. Este era el texto: Una imagen aérea de la masiva concentración en la Puerta del Sol de Madrid en apoyo del presidente interino Juan Guaidó. (Foto: Emilio Naranjo / EFE)

Realmente era masiva la concentración. Pareciera que la decisión del jefe del gobierno español de apoyar al usurpador fabricado e impuesto por la Casa Blanca de Donald Trump y sus agentes Mike Pence, Mike Pompeo y John Bolton, con los consejos de los politiqueros de la Florida Marco Rubio y Rick Scott, entre otros, tenía el apoyo del pueblo español.

Pero... las redes están avispadas y decenas de tuits -que a su vez eran retuiteados una y otra vez- desenmascaraban la falsedad. La foto correspondía a una manifestación de taxistas y pensionistas ocurrida esa misma mañana y la hicieron pasar por opositores venezolanos y sus apoyos en Madrid.

Un tuiter, en dos breves palabras, los calificó: DAIS ASCO... Ante tal avalancha, El País tuvo que reconocer su «error».