
Eran casi las tres de la tarde del pasado domingo. El sol lucía con fuerza en la capital británica. El propietario de la casa descansaba cuando escuchó un fuerte golpe. Alertado por sucedido se levantó de la tumbona y vio como el maltrecho cuerpo de un hombre congelado había impactado en el suelo de su jardín, sin saber cómo había aparecido allí. Tras poner en conocimiento el caso a la Policía, se deshizo el entuerto. Se trataba de un polizón que había caído de un avión de las aerolíneas Kenya Airways, que se dirigía al aeropuerto de Heathrow procedente de Nairobi.
Todo apunta a que el hombre se había colado en el tren de aterrizaje en el aeródromo de la capital de Kenia. En el viaje, el hombre habría fallecido congelado. Y cuando el aparato se aproximaba para aterrizar, el cuerpo del varón se habría precipitado al vacío hasta caer en un jardín de una casa de Clapham.
Más casos
Esta no es la primera vez que se produce un hecho como este en el área cercana a Heathrow. En el 2015, un hombre fue hallado muerto en el tejado de un edificio en Richmond (afueras de Londres) y en el 2012 se encontró el cuerpo de un hombre en el tren de aterrizaje de un avión que había aterrizado en Heathrow tras un vuelo procedente de Johannesburgo.



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