
"Esta cuestión está relacionada más bien con las relaciones entre EE.UU. y Dinamarca", indicó Peskov, señalando que, al parecer, existe actualmente cierta tensión entre los dos países.
"Pero insisto: este no es asunto nuestro. No nos gustaría interferir", reiteró el vocero presidencial.
El presidente estadounidense expresó esta semana su interés por comprar Groenlandia — que pertenece a Dinamarca pero disfruta de amplios derechos de autonomía — por motivos estratégicos. Sin embargo, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, tachó la idea de Trump de "absurda" y aseveró que Groenlandia "no está en venta".
En respuesta, el mandatario norteamericano pospuso su reunión con la primera ministra, prevista para septiembre, además de calificar de "grosera" y "poco amable" la forma en que Frederiksen rechazó públicamente su propuesta.



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