Traducido por el equipo de sott.net

Cada invierno, el monte Zao, un volcán situado entre las prefecturas japonesas de Yamagata y Miyagi, se llena de figuras fugaces que parecen seres mágicos.
snow monsters
Estas figuras se conocen como "juhyo" -que se traduce como "monstruos de nieve"- en la zona. Estas "criaturas" de nieve y hielo se acumulan sobre troncos y ramas de árboles.

Según AccuWeather, estas extravagantes y singulares creaciones se forman cuando se dan un conjunto de complejas condiciones meteorológicas. Los "monstruos de la nieve" surgen cuando el hielo soplado por el viento es cubierto por la nieve en ciclos repetidos, construyendo formas corpulentas en las laderas de las montañas.

Como resultado, la nieve y las gotas de agua se solidifican en diversas formas contra las ramas de los árboles. Con cada nueva nevada, estas formas siguen tomando forma sobre los árboles, dando lugar a una serie de "monstruos de nieve" únicos.


Los visitantes del monte Zao pueden caminar con seguridad cerca de ellas, esquiar o hacer snowboard junto a las criaturas, o verlas desde la comodidad de un teleférico mientras disfrutan de unas vistas impresionantes de Japón.

Turistas de todo el mundo acuden a contemplar el encanto invernal del monte Zao, que es más visible entre enero y mediados de marzo.

Los visitantes pueden obtener una amplia vista de los juhyos a través de un viaje en teleférico que lleva a uno desde el pie del monte Zao hasta la cima de la montaña, según THE GATE, un sitio web dedicado a los viajes en Japón.

Por la noche, los monstruos de nieve tienen un aspecto aún más impresionante, ya que se iluminan con una variedad de colores llamativos que les dan un aspecto místico.

Como viene siendo habitual, también este año miles de turistas han llegado a la zona montañosa para contemplar la rara escena.

Según un informe de The Atlantic, el aparentemente místico acontecimiento depende por completo de un delicado equilibrio de las condiciones meteorológicas adecuadas. Los monstruos de nieve se crean a través del proceso repetido de vientos fuertes que soplan la nieve sobre el hielo de la cal que luego se une a los árboles y a las ramas de los árboles, creando grupos de nieve que parecen monstruos.

Los fuertes vientos soplan también el agua de un lago cercano hacia la ladera de la montaña, y las gotas de agua se congelan en las ramas, según Reuters. Además, puede caer nieve fresca que también se une al hielo. Este proceso ocurre una y otra vez a lo largo del invierno.