La Oficina de Responsabilidad del Gobierno de Estados Unidos (GAO, por sus siglas en inglés) indicó el 8 de mayo que el futuro fiscal del país norteamericano es "insostenible", esto porque su gasto es mayor a lo que debe.
US Dollars
© AP Photo / Matt Slocum
"Al final del año fiscal 2022, la deuda pública era de alrededor del 97% del Producto Interno Bruto (PIB). Las proyecciones de la Oficina de Administración y Presupuesto y el Departamento del Tesoro, la Oficina de Presupuesto del Congreso y la GAO muestran que la política fiscal actual es insostenible a largo plazo. Se proyecta que la deuda pública crecerá a un ritmo más rápido que el tamaño de la economía", se lee en un comunicado.

El organismo estadounidense también estimó que la deuda pública alcanzará el 106% del PIB en los siguientes 10 años, con lo que tendrá un máximo histórico.
"La GAO proyecta que esta proporción podría alcanzar más del doble del tamaño de la economía para 2051, en ausencia de cambios en las políticas de ingresos y gastos", aseveró.
Este anuncio se enlista junto con otros factores anunciados previamente por funcionarios del Gobierno estadounidense, como el líder de la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés), Jerome Powell, y la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, quienes han vaticinado desde una "recesión leve" hasta la falta de capacidad para financiar las operaciones del Gobierno federal.

Problemas de liquidez

En entrevista para Sputnik, el experto en negocios y finanzas Ramón Martínez Juárez detalla que el problema económico que enfrenta EEUU se debe a la falta de liquidez que enfrenta en la actualidad.
"¿Qué es esto? Estados Unidos, como todos los países, tiene un presupuesto en función de los ingresos que se van generando para poder así distribuir el gasto público hacia los diversos sectores (...) que potencian, impulsan y desarrollan la economía; ese el objetivo. Cuando hay efectos inflacionarios y altas tasas de interés, este proceso de dinamismo económico se frena y, al ocurrir esto, hay menos gasto y consumo por parte de las empresas y las personas", explica.
Ese evento repercute también en la recaudación fiscal del país norteamericano.

Washington "tiene dos obligaciones muy importantes. La primera tiene qué ver con la capacidad de lograr desarrollar la economía a través de destinar el gasto público a infraestructura, desarrollo económico, mejoras en los sistemas distintos de las cadenas de suministro, apoyo a los distintos sectores empresariales, entre otros. La segunda es administrar de manera adecuada la deuda del país porque, de alguna forma, cuando los recursos no son suficientes para mantener este dinamismo económico, los gobiernos también se endeudan", apunta el también docente de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC).

Sumado a esto, la subdirectora de análisis económico de la empresa Monex, Janneth Quiroz, comenta en una charla para este medio que otros aspectos que también jugaron en contra de EEUU fue que, durante la pandemia se determinó que el alza inflacionaria sería temporal, pero aspectos como el conflicto entre Rusia y Ucrania y la tardía apertura de actividades económicas de China tras la emergencia por el coronavirus, hicieron que se tomaran medidas drásticas.
"La inflación siguió aumentando de manera muy considerable hasta un punto de 9,1%, un pico que se vio en junio del año pasado en EEUU. [En ese entonces], la Fed empezó a incrementar su tasa de interés de manera más acelerada desde marzo de 2022, cuando incrementó la tasa de fondos federales, pero en junio aceleró el paso, concretando cuatro alzas de 75 puntos", destaca.
"Ante esos ajustes se generó la expectativa de que pudiera estar teniendo una distorsión económica en el resto de los sectores, especialmente en los más intensivos en crédito, que serán los más perjudicados", subraya la experta.

Consecuencias para EEUU

Ambos especialistas concuerdan en que todos los eventos económicos que están ocurriendo en EEUU muestran que se avecina una recesión.

"Si la economía se sigue desacelerando y no hay posibilidades de inyectarle liquidez al mercado, entrará en recesión. Esa es la [mayor] consecuencia", precisa Martínez Juárez. Eso derivará en desempleo, pérdida de competitividad con otras naciones y una política monetaria más estricta.

"Las repercusiones podrían ser muy similares a las observadas 2008 con la crisis subprime, donde EEUU colapsó. Casi 10 años después, la economía estadounidense volvería a tomar cierta atracción", ahonda el profesor de la EBC.

Afectaciones a nivel mundial

La subdirectora de análisis económico de Monex expone que las repercusiones por la debacle económica en EEUU no solo serán en ese país, sino a nivel mundial.

En todo el mundo "disminuiría la demanda porque, al final, el Gobierno estadounidense es un actor económico más; también gasta y consume. Si desciende su gasto, esperaremos que baje la demanda globalmente. Esto definitivamente afectaría a algunos países, dependiendo la posición que ocupen dentro de la escala de los principales socios comerciales [de esta nación]", menciona.

Entre estas naciones está México, que es su aliado comercial número uno. "Tanto México como las naciones que están estrechamente ligadas a la economía estadounidense podrían afectarse por los problemas sistémicos[que la crisis en EEUU acarrearía]", agrega Martínez Juárez.
"Pero también está el otro lado de la moneda: habrá economías que se fortalecerán al ver la debilidad de [Washington] como los BRICS [Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica]. Eventualmente podrían aprovechar esta situación y consolidarse en el mercado. Por ejemplo, China e India crecen a niveles de más de 5%. Rusia [también avanza] pese al conflicto con Ucrania y los bloqueos económicos y comerciales en su contra".

Soluciones para la economía estadounidense

La solución más viable, de acuerdo con los especialistas, es ampliar el techo de la deuda en EEUU, que en este momento es de 31.4 billones de dólares. Este se alcanzó el 19 de enero de este 2023.
"[Los funcionarios] están levantando la deuda para subir [el techo de deuda] y luego se ajustará, pero habrá que ver las consecuencias económicas de esta acción. Porque es emitir más deuda y, después, tener un estricto control presupuestario para tratar de incentivar su economía y que comience a acelerarse. Ahorita, la mejor solución es esa, pero se debe pensar en el largo plazo, porque si no será un problema insostenible", estima el profesor de la EBC.
Entre las dificultades que enfrentaría Washington está una calificación crediticia negativa y un mayor endeudamiento.

"El siguiente reto será mantener la solidez económica y su desarrollo. De lo contrario, sí podríamos ver un escenario complejo para este país", vaticina Martínez Juárez.

Quiroz expone que la situación adversa que atraviesa EEUU, especialmente el devaneo entre saber si se incremente el techo de la deuda o no, también está relacionado con las elecciones presidenciales de 2024, ya que se utiliza como un recurso político entre los partidos Demócrata y Republicano.

"El Congreso estadounidense no permitirá que el país caiga en una crisis por este factor, ni tampoco que deje de pagar sus obligaciones de deuda o que, inclusive, corra el riesgo de que reduzcan su calificación crediticia. Creo que aquí están, al final, estirando la liga en medio de esta negociación", concluye la especialista.