
En su intervención en la Cumbre de los directores ejecutivos de la APEC, el mandatario habló de la economía estadounidense y de las grandes compañías que la respaldan, como Apple, Boeing y Visa, que, afirmó, "hacen que nuestra región sea más resiliente y más segura".
Luego empezó a nombrar a otras empresas, para finalmente renunciar a citar una cuyo nombre le resultaba muy difícil de pronunciar. "Aquí, en este centro de innovación de renombre mundial, empresas tecnológicas líderes como Anthropic y... Voy a pronunciarla mal. Ni siquiera voy a intentarlo", afirmó el inquilino de la Casa Blanca, deteniendo su discurso por un momento.
"Es mejor no intentarlo y no pronunciar mal, que intentarlo y pronunciarlo mal", alegó, provocando una leve risa en los presentes. "La cuestión es que las pequeñas y medianas empresas y los startups también se están sumando a la acción", continuó sin revelar el nombre de la firma que intentaba decir.
Las declaraciones signadas por equivocaciones y los comportamientos erráticos del mandatario, que cumplirá este lunes 81 años, han suscitado a menudo preguntas en la opinión pública. En varios discursos, el jefe de Estado ha confundido nombres de presidentes, países y ciudades, así como hechos geopolíticos, el número de estados de su país e incluso datos sobre miembros de su familia.



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