Traducido por el equipo de SOTT.netEl conflicto con Irán sigue prolongándose a pesar de que el presidente Trump había dado por hecho una victoria rápida y fácil. Los objetivos de un cambio de régimen y la destrucción del programa de misiles balísticos iraní siguen sin cumplirse, y el cierre del estrecho de Ormuz agrava aún más las preocupaciones estratégicas de las potencias occidentales.

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Los Estados del CCG también se enfrentan a
daños significativos en su industria de servicios, infraestructura de transporte y sector energético. Mientras ambas partes sufren grandes pérdidas en este conflicto prolongado, el mayor rival geopolítico de Estados Unidos (China) parece estar obteniendo beneficios económicos y estratégicos palpables del conflicto en curso en Oriente Medio.
Desafíos para el petrodólar y el auge del yuan frente al dólar estadounidenseLos
ataques iraníes contra la infraestructura energética del CCG, en represalia por los ataques israelíes contra las refinerías de petróleo y la infraestructura de gas iraníes, causaron conmoción en las cadenas de suministro energéticas mundiales. Esto provocó
interrupciones en la cadena de suministro,
escasez,
racionamiento y
subidas de precios. Estos suministros energéticos se negocian en dólar estadounidense y constituyen una fuente perceptible de demanda del mismo dólar. El cierre del estrecho de Ormuz amplifica aún más la interrupción de la cadena de suministro, lo que obliga a los compradores a elegir fuentes alternativas, incluida
Rusia. El anuncio de Irán de un paso seguro para los petroleros a cambio de
pagos en yuanes está siendo aclamado como un ataque directo a la primacía del dólar y al
sistema del petrodólar.