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jue, 28 jul 2016
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Las maravillosas ventajas de escribir un diario

Las ventajas de escribir un diario se manifiestan principalmente a nivel cognitivo y emocional, aumentando el autoestima y estimulando la creatividad. Descubre qué más puede hacer por ti esta sencilla práctica.

© Jonathan Kim (Flickr)
Hay quienes afirman que lo único que puede trascender el tiempo es la palabra escrita; y ciertamente, la historia se ha encargado de respaldar esta teoría recalcando la importancia de las pinturas rupestres, de los jeroglíficos egipcios, de los pergaminos antiguos, de los libros clásicos y, en general, de cualquier otro medio que haya permitido obtener información acerca de lo que ha ocurrido en el pasado. Quienes defienden el valor de los libros impresos por sobre el de los medios digitales sostienen que no hay certeza de que los textos digitales se preserven pasado un tiempo; al contrario de lo que ha sucedido con muchos de los textos más antiguos que hemos logrado conocer, que se han conservado casi intactos a pesar de las adversidades del tiempo.

Si eres de los escépticos que no creen que expresar sus ideas de manera escrita sea algo importante porque nadie nunca lo va a leer, a continuación te damos algunas ventajas de escribir un diario que quizás puedan hacerte cambiar de opinión.

Comentario: Para conocer más acerca de los beneficios de escribir un diario, les invitamos a leer los siguientes artículos:


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Exclusiva SOTT: Ciudadanos del mundo: un revelador experimento social que podría cambiar el mundo (Video)

¿Te atreverías a preguntarte quién eres en realidad? ¿Amas y sientes una profunda pasión por tu país y tu cultura, al mismo tiempo que sientes rechazo, ira, y hasta odio por otros países y culturas?
Mire este interesante experimento social y se dará cuenta de que "un mundo abierto, comienza con una mente abierta"...


Todos hemos escuchado esta pregunta tal vez miles de veces, ¿de dónde eres? o ¿de dónde es tu familia? Y éstas se hacen mucho más comunes y relevantes aún para aquellos que han emigrado alguna vez.
En nuestro mundo globalizado de hoy día la respuesta a estas preguntas inspiran casi automáticamente sentimientos de identidad asociados a "nuestro" lugar de origen, a "nuestras" costumbres, a "nuestra" herencia cultural, a "nuestro" lenguaje, y a "nuestros" rasgos étnicos. Pero... ¿es realmente así?, ¿define con tanta pureza nuestra verdadera esencia el lugar donde nacemos o donde han nacido nuestros ancestros?

La identidad que surge a partir de "nuestros" orígenes genera un fenómeno singular: nuestro comportamiento cambia y el modo en que miramos a los demás y percibimos el mundo se transforma. Es a partir de "nuestros" orígenes que salen a relucir sentimientos de orgullo por demostrar "quiénes somos" y "lo que valemos", incluso a veces a expensas de demostrar que "los demás" son inferiores, valen menos, o su identidad merece ser despreciada.

Este comportamiento se materializa por ejemplo en eventos deportivos internacionales, o en guerras, o en disputas territoriales. Nos encontramos tan aferrados a esa identidad que surge a partir de responder a aquellas preguntas iniciales que llegamos a volvernos violentos e irracionales sin pensar siquiera lo que estamos haciendo.

Hace un par de días circuló entre nuestro equipo de editores este video. Tras verlo y compartir impresiones nos pareció que, a pesar de lo simple del concepto presentado, las implicancias eran gigantescas y que debían ser compartidas con todos ustedes. Consideramos entonces que sería extraordinariamente poderoso que la idea central del mini-documental se extendiera a todos y cada uno de los ciudadanos de este mundo.

Comentario: Les recomendamos leer también las siguientes reflexiones:


Rose

La vergüenza y la auto-crítica desde la terapia de aceptación y compromiso y la terapia de la compasión

La vergüenza cuando es excesiva está unida a una autocrítica destructiva. Otras veces se da la autocrítica sin relación con la emoción de vergüenza. Ambas tienen importancia en muchas patologías como trastornos de ansiedad, fobia social, depresión, etc. Su tratamiento es complicado porque muchas veces tienen sus raíces en la infancia, en las conductas vinculares. En esta página se plantea su tratamiento desde la perspectiva de la terapia de aceptación y compromiso, haciendo hincapié en la compasión y la autocompasión.

(En la redacción de este artículo se emplea la primera persona del plural para mostrar que los procesos que se describen pueden afectar a todas las personas, incluido el autor del artículo).

© Desconocido
Definición de vergüenza y autocrítica

La vergüenza es una emoción que pretende ocultar algún defecto o acción nuestra que creemos que, si se viera, podría provocar rechazo. Es una emoción que nos lleva a esconder nuestros fallos, o a caer en exceso de auto-crítica para evitar o minimizar la crítica destructiva o el rechazo de los demás. Las críticas que recibimos o tememos recibir y la vergüenza que sentimos activan el sistema de amenaza/protección.

La auto-crítica es una conducta verbal que pretende producir un cambio en nuestro comportamiento para conseguir alcanzar nuestros objetivos y evitar nuestros fallos. La auto-crítica lleva implícita una auto-exigencia de cambiar, que es una parte fundamental de la auto crítica. La auto-exigencia consiste en un impulso a cambiar, que a veces viene acompañado por una propuesta concreta de conductas a modificar.

La vergüenza y la auto-crítica en la patología

La vergüenza y la auto-crítica son conductas que tienen un papel importante en multitud de trastornos psicológicos, por ejemplo, la depresión, la fobia social, etc. y ambas son difíciles de tratar.

La vergüenza, como emoción, es positiva porque va dirigidas a evitar el rechazo social aunque, cuando es extrema o demasiado frecuente puede llegar a ser patológica, y generar sentimientos de depresión y ansiedad.

La auto-crítica igualmente es positiva y tiene como misión proponernos nuestra superación y la corrección de nuestros defectos y fallos. También puede ser patológica cuando se convierte en auto-crítica destructiva y plantea auto-exigencias imposibles o que no estamos emocionalmente preparados para llevarlas a cabo.

Indicios de autocrítica destructiva

Cuando nos encontramos con falta de asertividad, culpándonos, no expresándonos (por ejemplo, no mostrando enfado), no fiándonos de los demás y manteniéndolos a distancia, esforzándonos duramente en ser deseables a todo el mundo o evitando la intimidad, y, sobre todo, cuando nos exigimos cambiar inútilmente aquello que creemos que nos hace rechazables a los demás; podemos pensar que en esos problemas juega un papel importante el exceso de vergüenza y auto-crítica.

Hay que tener en cuenta que el impacto que la vergüenza y la auto-crítica tienen en la vida de una persona está ligado a dos procesos clave. El primero es el grado de hostilidad, desprecio y odio dirigidos a nosotros mismos que conlleven. El segundo es relativo a la incapacidad de generar sentimientos de ternura, apaciguamiento, de querernos a nosotros mismos y de consolarnos ante los ataques internos o externos (Gilbert, 2006). Las dos generan sentimientos de depresión por la mala valoración que hacemos de nosotros mismos y de ansiedad, porque están asociadas a la amenaza de rechazo social.

Comentario: En el libro Inviting a Monkey to Tea: Befriending Your Mind and Discovering Lasting Contentment [Invitar a un mono a tomar el té: Hacerse amigo de su mente y descubrir la alegría duradera - NdT], leemos lo siguiente:
He descubierto que no podemos pasar directamente de estar identificados con nuestra mente a simplemente ignorarla. Por desgracia, todavía creemos en la mayor parte de lo que nuestra mente nos dice; creemos que sus pensamientos son verdaderos y que están alineados con los sentimientos que resultan de los pensamientos. En consecuencia, simplemente ignorar a nuestra mente no es un plan viable. Y, sin embargo, cuando nos encontramos con la imposibilidad de ignorar a la mente, exigimos otra cosa imposible; a saber, que la mente se convierta en algo que no es: calmada, tranquila y de buen comportamiento. Esta tampoco es una opción viable (insistir en que el mono se convierta en un gato doméstico). No se trata de que la mente se haga diferente, sino más bien de que nos demos cuenta de que no somos la mente; y de esta manera descubrir quiénes somos realmente.

Antes de que podamos ir más allá de la mente, primero tenemos que desarrollar una relación inclusiva y de cuidado con ella. No podemos simplemente deshacernos de ella dejándola a un lado de la carretera y esperar que las cosas vayan bien. Necesitamos cuidar al mono que está atrapado dentro de nosotros, el animal salvaje que cree en sus miedos, cree que debe hacer, esforzarse y lograr que todo suceda; y sobre todo, que no hay nada más allá de "eso". Debemos mostrar una bondad amable ante sus miedos de extinción, su impulso para sobrevivir sin saber más de lo que sabe. Nosotros, la conciencia más grande, necesitamos ofrecerle a la mente un asiento en nuestra mesa interior para que no se sienta abandonada, y, por tanto, aún más desesperada.

... al permitir que sea lo que es, aprendemos que no necesitamos estar de acuerdo con ella, temerla, o incluso hacer que se calme. Aprendemos a ir por la vida y conocernos a nosotros mismos mientras el mono simplemente despotrica en el fondo. Cuando invitamos a nuestro mono a tomar el té, es con un corazón amable y abierto; no estamos enojados con nuestro mono por ser un mono y no exigimos que sea diferente de lo que es por naturaleza. El mono puede seguir siendo un mono y podemos apreciarlo por su moneidad desde donde estamos, que es en todas partes. No es que la mente sea domesticada al ofrecerle té, sino que estamos separados de ella y nos volvemos a identificar con esa presencia que es la conciencia mayor, que es lo suficientemente grande como para albergar incluso a esta criatura salvaje llamada mente.

- Nancy Colier, Inviting a Monkey to Tea: Befriending Your Mind and Discovering Lasting Contentment
[Traducción del fragmento por parte de SOTT.net - NdT]



Magnify

​Autocontrol: 7 consejos psicológicos para mejorarlo

Esta capacidad es fundamental para tener una buena calidad de vida. ¿Cómo desarrollarla?
El autocontrol es la capacidad de ejercer dominio sobre uno mismo, es decir, de controlar las propias emociones, comportamientos, deseos, o simplemente estar tranquilo.

La persona que posee un alto autocontrol es capaz de dominar sus pensamientos y su forma de actuar, lo que puede ser beneficioso en multitud de situaciones. Por ejemplo, en un conflicto de pareja o una negociación laboral. Las investigaciones afirman que inteligencia emocional es clave para poder dominar esta habilidad.

Beneficios del autocontrol

Por tanto, el primer paso para controlar nuestro comportamiento y nuestra forma de pensar es tener un gran autoconocimiento. De esta manera, uno es capaz de reconocer sus emociones y es capaz de regular su forma de actuar. Pero, ¿qué beneficios tiene el autocontrol? El autocontrol aporta muchas ventajas:

Comentario: Los invitamos a conocer Éiriú Eolas, una extraordinaria manera de controlar el estrés, la ansiedad, mejorar el auto-control, entre muchos otros beneficios. Éiriú Eolas es el renacimiento moderno de un antiguo programa de respiración y de meditación. Desde aquí podrá acceder al sitio web del programa, y desde aquí podrá acceder al programa online en forma totalmente gratuita.

Los beneficios comprobados del programa Éiriú Eolas incluyen:
* Control instantáneo del stress en situaciones que requieren un alto consumo de energía
* Desintoxicación del cuerpo, lo cual lleva a aliviar el dolor
* Relajación y un trabajo suave con traumas psicológicos y el pasado emocional
* Regeneración y rejuvenecemiento del cuerpo y la mente



People

Más que palabras: Hacia una mirada social

Ponemos un especial interés en expresarnos con palabras, pero olvidamos que, en ocasiones, nuestras emociones, nuestra cara e incluso una simple mirada pueden ser más precisas que la más detallada de las explicaciones. Recientes investigaciones van más allá, y señalan que nuestras preferencias, deseos y prejuicios pueden estar influidos por la mirada y las expresiones faciales emocionales que observamos en los demás.
Generalmente, cuando tratamos de comunicarnos dirigimos toda nuestra atención a la selección de las palabras adecuadas, olvidándonos, en la mayoría de los casos, de nuestra expresión no verbal. Sin embargo, tal y como sucede con las palabras, nuestra cara es una importante fuente de información. De hecho, percibir una cara no sólo nos permite identificar a quienes nos rodean, también resulta determinante en nuestras interacciones sociales. Probablemente por ello, los procesos psicológicos involucrados en la percepción de caras están presentes desde el nacimiento, son complejos, y están representados en amplias áreas cerebrales (Nelson, 2001).

Desde un punto de vista evolutivo, es importante para la supervivencia no sólo entender qué es lo que la otra persona está haciendo en ese preciso instante, sino también prever cuáles serán sus intenciones futuras. Una manera de conseguirlo es a través del procesamiento de sus cambios de atención (señalados por el lugar hacia el que mira), ya que éstos reflejan cambios de interés sobre los objetos y el ambiente que le rodea y pueden aportar un dato de gran utilidad para conocer el estado mental de esa persona, nuestra "teoría de su mente" (Baron-Cohen, 1995).

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People 2

Facebook, el aliado de los padres recientes y desvelados

Entre las 4 y las 7 de la mañana, cuando las madres amamantan, es el momento en que más navegan en redes
Sebastián Ríos reporta para el diario argentino, La Nación:

Para muchas madres (y padres) de chicos en edad de amamantar, las redes sociales representan una compañía durante los habituales desvelos a la hora de dar la teta o consolar a los pequeños en sus despertares nocturnos. Tal es así que una encuesta internacional realizada para Facebook muestra que la ventana que se extiende entre las 4 y las 7 de la mañana constituye el momento del día de mayor tráfico para los padres primerizos.

"¡Facebook fue mi gran compañero en la teta nocturna! -recuerda Rocío Abuin, de 35 años, mamá de Ciro, de uno-. Me mantenía despierta todas las noches. Mientras Ciro se alimentaba, yo miraba el timeline hasta que llegaba al punto que había visto la noche anterior. Miraba quiénes ponían me gusta y los comentarios de gente conocida y desconocida: me leía todo. También aprovechaba y miraba los álbumes de fotos de gente que vende ropa y zapatos (¡llegué a pedir el precio de unas botas a las 4 de la mañana!). Cuando ya me había visto todo el timeline y las fotos, arrancaba a ver «personas que quizás conozcas»".

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Blackbox

Explican cómo el cerebro se adapta a las situaciones imprevistas

Ante una nueva situación el cerebro crea un tipo especial de red neural que está "lista" para cualquier eventualidad.
© pixabay.com
Científicos del Instituto Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM) han descubierto en un estudio publicado en la revista 'PLOS Computational Biology' que, ante una nueva situación, el cerebro crea un tipo especial de red neural.

Han detallado que, cuando el cerebro detecta una situación nueva, activa las conexiones neuronales, que forman una red de "reserva" en la que múltiples impulsos neuronales se repelen o se combinan hasta generar una combinación única de impulsos que se pueden aprovechar para generar el comportamiento adecuado frente a una situación o ámbito desconocido.

Snakes in Suits

Sobre la psicopatía como posible pandemia del presente

(España) - Cuando vienen tan mal dadas - o nos las dan tan mal— nos tiramos los trastos los unos a los otros en un guirigay interminable de damnificados, culpables, legítimos, ilegítimos, inocentes y verdugos para que, finalmente, se salve quien pueda. No parece que podamos evitarlo. Todos los sectores de la sociedad se defienden como buenamente pueden, salen a la arena a luchar por su cuota de poder, por lo ya obtenido, por lo que se pudiera perder e incluso por lo que podrían obtener en el tránsito, a río revuelto. Entre todos zarandeamos eso que se ha dado en llamar "interés general". Unos pierden, otros ganan. Por desgracia, durante esta crisis financiera parece estarse demostrando que la ciudadanía (los que atesoramos sobre todo intereses generales, más que particulares), tenemos todas las de perder.

En otros tiempos, un desequilibrio de poderes en el que saliésemos perdiendo podría saldarse con una revolución, al menos con una contestación social contundente, pero esto ya no es así, y a las pruebas de varios países (Grecia, Italia, Portugal, Irlanda), inclusive el nuestro, podemos remitirnos.

Si en otro tiempo, ante una situación de poder injusto sobre la ciudadanía, ésta encontró la forma de responder - ese poder solía estar identificado, asumía hasta las últimas consecuencias el ejercicio del poder, de hecho solía ejercerlo un grupo determinado o, incluso, una única persona omnipotente, como aún sucede en tantos países—, en esta época democrática, liberal, financiera, sin embargo, hemos engendrado un sistema en el que las responsabilidades del desaguisado quedan convenientemente diluidas, confiriendo estabilidad social al sistema incluso en el desastre, incluso a pesar de que la regeneración fuese una opción deseable por parte de una mayoría de la sociedad.

Aunque el umbral de insatisfacción no está prescrito, la revolución parece harto improbable. Por ahora sólo podemos protestar vacuamente, en una queja continua, sin que se nos haga caso. Nuestra opinión, nuestros votos, ya no cuentan del mismo modo, se está haciendo evidente que se encuentran desvalorizados. No hace mucho, si un Gobierno lo hacía mal, lo echábamos y venía otro. Ahora ni siquiera esto es posible. Los gobiernos de los dos partidos que se venían alternando en el poder tanto en nuestro país como en otros países de nuestro entorno parecen no tener más remedio que gobernar en contra de la opinión general (los intereses generales) de la ciudadanía, evidenciándose que nuestros votos no son suficiente presión.

El único sino de los partidos más representativos es quemarse en el poder y pasar a la oposición. Quienes gobiernan, realmente, pues, se encuentran fuera del alcance de nuestros votos. Hay demasiados responsables decidiendo nuestro futuro a los que no podemos votar. Y la solución podría ser más democracia, es decir, hacer posible que elijamos también a esos que nos gobiernan desde fuera del alcance de nuestros votos, pero eso no parece probable, más bien al contrario, en el ínterin, aún perderemos capacidad democrática. Cuanto más protestamos, menos derechos tenemos.

Esta podría ser una descripción muy general de la situación en la que vivimos, pero ahora me permitiré además alguna preocupación personal. Lo diré con total brutalidad: los psicópatas.

Comentario:

El mal ya no es una cuestión moral, ahora puede analizarse científicamente, y es urgente que este conocimiento llegue a la mayor cantidad de personas para que, de una vez por todas, los seres humanos normales tomemos las medidas adecuadas para acabar con la enfermedad de este planeta.

© Les Editions Pilule Rouge
Patocracia: Tiranía en manos de psicópatas
Psicopatía y poder

Ponerología 101: Trepando a la cima
Ponerología 101: Serpientes en traje

Reflexiones sobre Ponerología Política

Ponerología Política: Una ciencia de la naturaleza del mal ajustada a propósitos políticos (Parte 1)

Ponerología Política: Una ciencia de la naturaleza del mal ajustada a propósitos políticos (Parte 2)

Las asociaciones ponerogénicas y sus efectos en la sociedad

"La ponerología política" ya está finalmente disponible en español.

Como saben nuestros lectores, SOTT recomienda fervientemente su lectura. El estudio presentado en esta obra bien podría ser el MÁS importante que jamás haya leído. Pueden obtener su copia aquí


Camera

Científicos revelan cómo la 'adicción' a Instagram afecta a la felicidad y al cerebro

Las personas que toman fotos en su vida cotidiana tienden a disfrutar mucho más de las actividades.

Científicos estadounidenses revelan que las personas que toman fotos durante varias actividades se sienten más satisfechas con el proceso, informa la revista 'Time'. Han llevado a cabo nueve experimentos con la participación de 2.000 personas con el objetivo de comprobar las emociones positivas que sienten con o sin una cámara de fotos.
© Jason Reed / Reuters

Comentario: Es una interesante teoría y tal vez haya algo de verdad en ella. El experimentar algo de manera en la que se encuentren momentos con más significado que el superficial, puede llevarnos a experimentar la vida de una manera más plena. Sin embargo, Instagram es también un hervidero de las famosas selfies. En las que las personas buscan atención no por compartir su mundo, sino por colapsar el mundo dentro de si mismos al ofrecerle al mismo solamente lo que pueden ver en el espejo a diario.

Claro está que el recibir esta atención nos puede hacer más "felices", pero no es una felicidad completa, es una felicidad que se evapora en el instante que dejamos de recibir "me gustas" y debemos reiniciar el proceso, lo que puede generar una adicción al narcisismo implícito en la obsesión con los selfies.


Compass

Claves para gestionar el comportamiento irracional de los demás

Recientemente se ha demostrado que recompensar o reforzar las conductas deseadas es mucho más eficaz que castigar las que queremos eliminar. Por eso es conveniente que nos mostremos contentos y elogiemos a la otra persona cada vez que dicha persona se comporte de forma deseada (o incluso, cuando se aproxime a ello).
Pero no basta con elogiar al otro cuando el otro se aproxime o alcance la conducta deseada, es necesario que también utilicemos otra técnica combinada con ésta. Dicha técnica es la extinción, que consiste en no responder ni prestar atención a los comportamientos irracionales de la otra persona. Por tanto, para intentar reducir o aumentar cualquier comportamiento es necesario intercalar el refuerzo de conductas deseadas y la utilización de la extinción con las conductas no deseables del otro.

Puede tener efectividad que atendamos o ignoremos selectivamente lo que nos comunica el otro: por ejemplo, no dar ningún tipo de respuesta (ni siquiera no-verbal) a sus manifestaciones injustas desagradables u ofensivas, y responder con interés y amabilidad sólo a sus expresiones razonables o constructivas.

Comentario:
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