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mar, 24 oct 2017
El Mundo para la Gente que Piensa

La Ciencia del Espíritu
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"La depresión puede afectarnos al punto de distorsionar la realidad"

La teoría nos proporciona una idea relativamente próxima a lo que supone vivir con depresión, sin embargo, los detalles de la experiencia en sí a menudo están reservados para quienes conviven a diario con el diagnóstico, ya sea por vivencia personal o por alguien cercano.
© Graehawk / Pixabay
LaRae LaBouff nos narra su proceso depresivo en primera persona en un artículo publicado en el blog de la revista Psych Central. La depresión puede afectar a una persona al punto de distorsionar negativamente su realidad, dice LaBouff, algo que no mejora incluso siendo una persona razonable.
"Cuando estoy deprimida", escribe, "No funciona ser lógica ni razonable. Me encuentro a mí misma sumida en la negatividad. Todo es malo y seguirá siendo malo en el futuro. No es que sea cierto, pero es así como estar deprimida hace que me sienta".
La depresión, cuenta LaBouff desde su experiencia, va mucho más allá de sentirse triste o cansado. Comprende un estado de letargo y falta de energía caracterizado por la desesperanza, es decir, la ausencia absoluta de confianza en la posibilidad de hallar la forma de mejorar la situación.

No es tan sencillo como restarle importancia a "las mentiras que dice la depresión", porque no se trata de un monstruo bajo la cama sino de una enfermedad, una condición que nos hace ver el mundo literalmente como un sitio cruel e inhóspito.

Dicha malformación del mundo recibe el nombre de distorsión cognitiva, un fenómeno que comprende experiencias de interpretación alterada por los efectos de la depresión y comúnmente perjudiciales para el individuo.

Comentario: Ya que el artículo no ofrece mucha información con respecto a las estrategias que podemos poner en práctica para lidiar con la depresión y las distorsiones cognitivas, los invitamos a indagar en los siguientes artículos:


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Superar la adversidad con las "3 A"

Antes o después, la adversidad toca a nuestra puerta. A veces incluso se acomoda sin que la hayamos invitado a pasar y se convierte en un molesto acompañante. Se trata de esas etapas en las que todo parece ir mal, en las que lo vemos todo gris y no divisamos la luz al final del túnel, por lo que podemos sentirnos profundamente desanimados y hasta deprimidos.

Es importante estar preparados para afrontar y superar la adversidad, lidiar con esos momentos difíciles intentando proteger nuestro equilibrio emocional, de manera que en vez de salir maltrechos de esa experiencia, nos sirva para crecer y convertirnos en personas más resilientes. Una herramienta muy sencilla que todos deberíamos tener en nuestra "mochila para la vida" nos ayudará a hacerlo: las 3 A.

© Desconocido

La visión de túnel que se crea entre la mente emocional y racional


Cuando estamos ante una situación difícil, las emociones pueden sobrepasarnos. Hay casos en los que se produce un secuestro emocional en toda regla, lo cual significa que la parte emocional del cerebro toma el mando.

Las emociones no son negativas, bien utilizadas y canalizadas pueden convertirse en potentes agentes dinamizadores de nuestra conducta, pero si dejamos que tomen el mando y acallen la mente racional podemos tener serios problemas que agraven aún más la situación adversa.

De hecho, tanto la tristeza como la euforia pueden hacernos tomar muy malas decisiones, simplemente porque actúan como filtros mentales que desarrollan una especie de visión de túnel, de manera que no somos capaces de valorar el problema en toda su complejidad.

La técnica de las 3 A facilita que la mente racional tome el mando y reencauce adecuadamente esas emociones, además de brindarnos un camino estructurado que nos ayude a resolver el problema y superar la adversidad.

Comentario: Recomendamos leer también: 'ACT FAST': El método para cambiar su estado emocional cuando se sienta fuera de control


Cell Phone

"La cultura de las selfis promueve la popularización del narcisismo"

Jelena Jankovic, una de las ganadoras del Concurso Internacional de Fotoperiodismo Andréi Stenin, habló acerca de cómo la cultura de los autorretratos ha cambiado la fotografía y nuestra sociedad de manera general.

Jankovic ganó el concurso fotográfico convocado por Sputnik en la categoría 'Mi Planeta' con una instantánea que denominó 'La cultura de las selfis'. La imagen, registrada durante un concierto del grupo Massive Attack en la ciudad croata de Pula en 2016, muestra a dos jóvenes de espaldas al escenario haciéndose un autorretrato en un teléfono móvil.
© CC BY 2.0 / R4vi / Selfie Stick

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Indefensión aprendida: Una brutal cárcel psicológica

Cuando nos ocurren cosas negativas, nos gusta creer que podemos cambiarlas, influir en su curso y darles un vuelco positivo. Sin embargo, no siempre es así, y cuando las personas sienten que no tienen control sobre lo que les sucede, tienden a renunciar y aceptar su destino. Es lo que se conoce como indefensión aprendida, o desesperanza aprendida, una de las peores cosas que nos pueden ocurrir y de la que nadie está a salvo.

© Desconocido
¿Qué es la indefensión aprendida?

La indefensión aprendida es el convencimiento de que, hagamos lo que hagamos, no obtendremos un resultado distinto. Es una prisión psicológica brutal que nos desconecta por completo de la realidad y bloquea cualquier posibilidad de cambio o liberación. Lo peor de todo es que ese primer aprendizaje se quedará impreso en nuestro cerebro, dejando una huella que influirá en la forma de percibirnos a nosotros mismo y al mundo.

Los primeros estudios sobre la indefensión aprendida se realizaron en animales. El psicólogo Martin Seligman apreció que cuando estos eran sometidos continuamente a estímulos negativos y no tenían la posibilidad de escapar, en cierto punto simplemente dejaban de intentar evitar el estímulo, se rendían y se comportaban como si estuvieran completamente indefensos. Lo peor de todo es que cuando se les daba la oportunidad de escapar no la aprovechaban, porque en el pasado habían aprendido que no tenían escapatoria.

Comentario: Recomendamos leer también:


Umbrella

¿Qué es la zona de confort?

Cada uno de nosotros tiene su propia "zona de confort", un concepto que no se limita a un lugar real sino que más bien es un constructo psicológico que define nuestra rutina en la vida cotidiana.
El concepto zona de confort se remonta a un experimento clásico en psicología realizado en 1908 por los psicólogos Robert M. Yerkes y John D. Dodson, quienes explicaron que un estado de comodidad relativa generaba un nivel constante de rendimiento.

Sin embargo, también puntualizaron que para mejorar ese rendimiento necesitamos experimentar cierto grado de ansiedad, salir a conquistar un espacio en el que el estrés aumenta un poco. Llamaron a ese espacio "ansiedad óptima", e indicaron que se encuentra justo fuera de las fronteras de nuestra zona de confort.

Comentario: Recomendamos también leer:



Brain

Ley de Hebb: la base neuropsicológica del aprendizaje

La llamada ley de Hebb, propuesta por el neuropsicólogo Donald Hebb, afirma que las conexiones sinápticas se fortalecen cuando dos o más neuronas se activan de forma contigua en el tiempo y en el espacio. Al asociarse el disparo de la célula presináptica con la actividad de la postsináptica tienen lugar cambios estructurales que favorecen la aparición de asambleas o redes neuronales.
En este artículo analizaremos los principales planteamientos de esta teoría, que tuvo una influencia seminal en la neuropsicología: entre otros aspectos, se considera que la regla de Hebb inspiró el concepto de potenciación a largo plazo y los modelos de redes neuronales que explican el aprendizaje y la memoria.

Comentario: Con esto podemos entender también cómo es que se van formando los hábitos, ya sean buenos o malos, y de la misma forma entender que nosotros mismos podemos reestructurar nuestras redes neuronales poco a poco. Nuestro cerebro tiene la capacidad de moldearse conforme nuestras experiencias, creencias y la información que vamos adquiriendo en nuestro día a día. Por ello, recomendamos leer:



Magic Wand

Colorear para luchar contra el estrés

Cuando coloreamos y dibujamos logramos entrar en contacto con nuestro yo más profundo. Esto nos conecta a nuestras emociones y nos otorga muchos beneficios a nivel psicológico. Por ello, en los últimos años han crecido mucho las terapias para adultos asociadas a colorear para relajarse tras el trabajo y despejar la mente de las preocupaciones cotidianas.

© Desconocido
¿Coloreamos?
Desde muhimu os invitamos a que dediquéis un poco de vuestro tiempo semanal a colorear. Para ayudaros a tomar la decisión de adquirir este sencillo hábito os queremos introducir estos siete cambios que proporciona a tu vida este agradable hábito.

Phoenix

El mito del ave Fénix o el maravilloso poder de la resiliencia

Carl Gustav Jung nos explicó en su libro "Símbolos de transformación" que el ser humano y el ave Fénix tienen muchas similitudes. Esa emblemática criatura de fuego capaz de elevarse majestuosamente desde las cenizas de su propia destrucción, simboliza también el poder de la resiliencia, esa capacidad inigualable donde renovarnos en seres mucho más fuertes, valientes y luminosos.

© Desconocido
Si hay un mito que ha nutrido prácticamente todas las doctrinas, culturas y raíces legendarias de nuestros países es sin duda ese que hace referencia al ave Fénix. Se decía de él que sus lágrimas eran curativas, que tenía una gran resistencia física, control sobre el fuego y una sabiduría infinita. Era, en esencia, uno de los arquetipos más poderosos para Jung, porque en su fuego se contenía tanto la creación como la destrucción, la vida y la muerte...
"El hombre que se levanta es aún más fuerte que el no ha caído" - Viktor Frank
Asimismo, es interesante saber que encontramos tempranas referencias a su mitología tanto en la poesía árabe, como en la cultura grecorromana e incluso en gran parte del legado histórico de oriente. En China, por ejemplo, el Fénix o el Feng Huang simboliza no solo la más alta virtud, el poder o la prosperidad, sino que además, también representa el yin y el yang, esa dualidad que conforma todo lo existente en el universo.

No obstante, y esto vale la pena recordarlo, es en el Antiguo Egipto donde aparecen los primeros testimonios culturales y religiosos alrededor de esta figura y donde a su vez, se da forma a esa imagen que tenemos en la actualidad sobre la resiliencia. Cada detalle, matiz y símbolo que perfila este mito nos ofrece sin duda un buen ejercicio sobre el que reflexionar.

Comentario: En el fuego de la vida (sufrimientos, esfuerzos, experiencias, tensiones) tenemos la oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos, "quemar" ciertas partes nuestras que no contribuyen a que podamos volar bien y forjarnos nuevamente con lo más bello y resistente que encontramos en el "reino". Realmente es un símbolo muy bello que nos invita a ser agradecidos con las oportunidades que nos da la vida para transformarnos y aprender constantemente; así como inspirar ayudando a otros al compartir lo que vamos aprendiendo.

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Butterfly

No podremos elegir nuestras emociones, pero sí qué hacer con ellas

Experimentar envidia, rabia, tristeza o ira es tan natural como respirar. Existen determinadas emociones que son inherentes a la condición humana, aunque en algunas ocasiones nos avergüence experimentarlas. Rechazar o no saber expresarlas puede llevarnos a situaciones de ansiedad muy elevada.

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Querer controlar lo que sentimos en todo momento es una batalla perdida de antemano por mucho que nos empeñemos. Aunque bien es cierto que hay que tener cuidado con aquello que hacemos y decimos cuando estamos bajo los efectos de una emoción porque eso si es nuestra responsabilidad.

Así, barajar la posibilidad de que no todo va a suceder como esperamos es una buena idea para no frustrarnos y dejarnos invadir por el malestar, en lugar de enfadarnos o deprimirnos por lo que escapa a nuestro control. De esta última forma, solo perdemos energía y tiempo. Como vemos, la buena noticia es que aunque no podamos controlar las emociones que sentimos, si podemos controlar qué hacer con ellas. Profundicemos.

Comentario: Asimismo, recomendamos ampliamente el siguiente artículo: 'ACT FAST': El método para cambiar su estado emocional cuando se sienta fuera de control

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Rose

Aprendizaje emocional en el niño

Tradicionalmente, la educación se centró demasiado en el aspecto cognitivo, dejando al margen todo lo referente a las emociones hasta que, a partir de la década de los noventa, surgió una revolución reivindicativa de lo emocional, ya no sólo en la psicología sino también en otros ámbitos como el educacional, comunitario o social.

© Desconocido
Los niños y las emociones

Desde su nacimiento, nos preocupamos por el bienestar de los niños y satisfacemos sus necesidades en lo referente a alimentación, higiene y cariño entre otras muchas. Más adelante, conforme van creciendo, les vamos enseñando a ser autónomos en lo referente a sus estudios, aseo personal, relación con los demás y, en suma, facilitamos su plena integración al medio social al que pertenecen.

No obstante, es frecuente que de todos los ámbitos que abarca el desarrollo de los niños, prestemos poca atención al que, tal vez, sea el más importante: sus emociones.

Se suele enfatizar en inculcar al niño los formalismos sociales, transmitiéndoles las enseñanzas que recibimos a su vez de nuestros progenitores y olvidando -también dificultando- que los niños se desarrollen plena y globalmente para que consigan ser autónomos, independientes y felices en el futuro.

Una de las principales funciones de las emociones en el desarrollo del ser humano es intervenir favorablemente en la transición desde la infancia a una adultez feliz y en perfecta armonía.

No poder expresar ni autorregular las emociones de un modo adecuado es uno de los principales problemas que afectan a la sociedad, debido a que si la represión de las emociones se prolonga en el tiempo, repercutirá a la larga en el equilibrio del individuo consigo mismo y con el entorno con el que convive.

Comentario: La gestión emocional comienza por tomar conciencia de las mismas y "ponerles un nombre" para así poder reconocerlas, aprender a comprender lo que nos están manifestando y poder dirigirlas de una manera que sea benéfica tanto para uno mismo como para los demás. Permitir que el niño desarrolle esta conciencia de sus propias emociones y aprenda a expresarlas de manera saludable es, sin duda, algo que lo ayudará a gestionarse mejor una vez haya alcanzado la adultez. Asimismo, si uno trabaja con niños o tiene hijos, cabe recordar que ellos aprenden con nuestro ejemplo, por lo que aprender esto nosotros mismos puede ser una de las mejores maneras de transmitírselo a los niños.

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