Traducido por el equipo de SOTT.net"... Nos estamos acercando a más revelaciones y a corregir errores pasados del personal. Nos estamos asegurando de que esto se haga correctamente. Pero definitivamente se está logrando" (Dan Bongino, Subdirector del FBI).

© kunstler.comElon, como se imagina a sí mismo.
¿Quién sabe qué creer hoy en día? Bueno, ¿qué se esperaría después de años, incluso décadas, de operaciones antirrealistas por parte de todos, desde la CIA hasta
The New York Times y la Universidad de Harvard?
¿Es de extrañar que la opcionalidad de la realidad esté volviendo apática y demente a la gente?El FBI nos dice ahora que no hay pruebas de que Jeffrey Epstein dirigiera una operación de chantaje contra políticos de la Civilización Occidental, ni de que existiera una "lista de clientes", ni de que fuera asesinado en su celda. Bien podría ser cierto que no hay pruebas, en sentido estricto.
Los señores Patel y Bongino, que asumieron el cargo ya tarde en el juego de Epstein, aparentemente se quedaron sin nada. ¿Qué más podían decir con sinceridad? Así que tuvieron que publicarlo, sabiendo que mucha gente se enfadaría. "No tenemos nada, lo siento". ¿Les molestó hacerlo? Evidentemente. Por supuesto,
este asunto de Epstein lleva años y años en marcha, y es muy posible que las pruebas más contundentes hayan sido destruidas por las partes interesadas.
Personalmente, me parece inverosímil que nunca se haya filtrado absolutamente nada, ni un solo vídeo de, por ejemplo, Tony Blair o Bill Clinton violando a una menor, si es que alguna vez ocurrió. Todo lo demás en nuestro mundo se filtra, tarde o temprano. ¿Y cuántas cámaras había supuestamente alrededor de las propiedades de Epstein y cuántas miles de horas de grabaciones de video? Hay más videos de Pies Grandes que de peces gordos de Epstein comprometidos. Sólo por decir.
La Fiscal General Pam Bondi, jefa del FBI, también tiene que dar explicaciones. En febrero, afirmó tener la lista de clientes de Epstein "sobre mi escritorio para revisarla" e insinuó que se publicaría en breve. Ese material, al publicarse, resultó ser los viejos y desgastados registros de vuelo que llevan años circulando por todos los medios. ¿Acaso no sabía la diferencia entre una supuesta "lista de clientes" y los viejos registros de vuelo? Seamos sinceros: parece una tontería... parece que la Fiscal General fue engañada... y ahora la turba de "X" se está cachondeando de ella.
Entre los molestos, al parecer, está Elon Musk. En el punto álgido de su disputa con Trump, el 5 de junio, Elon publicó un mensaje en su plataforma "X" que decía: "@realDonaldTrump está en los archivos de Epstein. Esa es la verdadera razón por la que no se han hecho públicos. ¡Que tengas un buen día, DJT!". Esta declaración desmedida, naturalmente, nos lleva a preguntarnos: ¿cómo (o qué) podría saber Elon sobre las supuestas pruebas de Epstein? En este punto, el FBI podría enviar a alguien a investigar. ¿Acaso Elon, que tiene más dinero que el mismísimo Rico McPato, logró comprar de alguna manera todas esas supuestas cintas de chantaje? ¿Sabe de otra manera dónde podrían haber desaparecido? ¿Ha visto algo alguna vez? En fin, no presentó ninguna prueba real.
¿Está Elon perdiendo un poco el control? El Sr. Trump así lo cree. Declaró el fin de semana que Elon ha "descarrilado"... que se ha convertido en un desastre. Pues bien, lo que se puede ver en este enfrentamiento público y lamentable entre dos grandes figuras públicas es que Elon ha perdido la calma, y el presidente no.
Para empezar, Elon parece estar indignado por el Proyecto de Ley Grande y Bonito (One Big Beautiful Bill, OBBB) recién promulgado, ya que pone fin al mandato de vehículos eléctricos que quedó del régimen de "Joe Biden", así como al enorme crédito fiscal federal de 7.500 dólares para coches eléctricos nuevos, cuya pérdida podría
arruinar el modelo de negocio de Tesla. El proyecto de ley también exige la eliminación de los subsidios para la producción de baterías para 2028, lo que significa que el negocio Powerwall de Tesla también se verá afectado. Trump se esforzó en explicar que le había informado a Elon desde el principio (y en repetidas ocasiones) que todos esos subsidios se acabarían cuando fuera elegido.
Elon estaba visiblemente perturbado por el proceso que dio lugar al OBBB, la proverbial
fabricación de salchichas políticas (es decir, un asunto desagradable que te horrorizaría ver). Parecía, dijo, deshacer todos los recortes de gasto del DOGE que tan laboriosamente había realizado. Principalmente, Elon deploró la falta de atención a la deuda nacional de más de 36 billones de dólares, ampliamente reconocida como una bomba de relojería de mecha corta capaz de hundir por completo el Barco de Estados Unidos. Os diré una cruda verdad:
nadie hará nada con respecto a la deuda nacional. El cálculo de nuestro servicio anual de deuda es simplemente imposible.
Nuestro país se encamina hacia una especie de procedimiento de bancarrota, una especie de "ejercicio de liquidación" feroz, como dicen en las salas de juntas bancarias.El Sr. Trump apuesta a que la reindustrialización de EE.UU. generará suficiente crecimiento del tipo adecuado — es decir, producción de bienes reales con valor real, en lugar de meras maniobras financieras — como para que el ajuste de la deuda pueda superarse de alguna manera. O mitigarse. Es un riesgo audaz, y muchos elementos del plan están encajando: aranceles, una gran inversión de capital extranjero, un reajuste general de las relaciones comerciales, una reforma fiscal y la reducción del tamaño del gobierno.
Pero una oposición virulenta, los remanentes rabiosos del Partido Demócrata, busca destrozar el programa del Sr. Trump (y quizás a EE.UU. por completo), y es un milagro que el presidente haya llegado tan lejos con su plan. Personalmente, dudo que los recursos energéticos estén disponibles para financiar esta reindustrialización, pero ese es un tema para otro día.
Y ahora Elon, furioso como está, propone traer otro gran obstáculo a escena: su nuevo "Partido Americano". Parece que está cometiendo un error táctico, y su perturbado comportamiento emocional sugiere una mala toma de decisiones. Francamente, me preocupa la lucidez mental de Elon desde que se subió al carro del Sr. Trump el verano pasado. Había algo peculiar en sus espasmódicas travesuras en el escenario, sus movimientos bruscos, sus discursos confusos. Uno se pregunta si toda la charla sobre su "genio" excepcional le ha trastocado la mente.
Además, francamente, llevo mucho tiempo pensando que intentar colonizar Marte era absurdo, o al menos prematuro. ¿No deberíamos más bien esforzarnos por demostrar que podemos vivir en este planeta con éxito antes de aventurarnos a uno nuevo? Al fin y al cabo, esta Tierra se adapta perfectamente a nuestras necesidades y Marte, en absoluto. Dudo que ni siquiera el programa transhumanista más extremo pudiera implantarnos allí.
Para ir al grano: la grandiosidad de los planes de Elon y lo peculiar de sus actuaciones públicas me sugieren que se ha vuelto un poco loco, en el sentido estricto de la palabra. Este nuevo partido que propone parece la locura de un loco. Podría invertir millones de dólares en él y causar un montón de problemas políticos, pero, ¿qué demostraría eso? ¿Cómo lo haría eso mejor que villanos tan evidentes como George Soros y Bill Gates?
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