Traducido por el equipo de SOTT.net

El 22 de julio, las autoridades sanitarias federales instaron a los responsables estatales de Medicaid a dejar de cubrir los empastes dentales que contienen mercurio.
Robert Kennedy Jr
© Madalina Kilroy/The Epoch TimesEl secretario de Sanidad de EE.UU., Robert Kennedy, Jr.
Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) enviaron cartas a los directores de Medicaid de cada estado instándoles a eliminar progresivamente los empastes dentales que contienen mercurio, restringiendo o suprimiendo la cobertura estatal de Medicaid para las amalgamas dentales, empastes que combinan mercurio y otros materiales para tratar las caries.

El administrador de los CMS, el Dr. Mehmet Oz, declaró en un comunicado:
«Los estadounidenses deben tener la seguridad de que la asistencia sanitaria que reciben velará siempre por sus mejores intereses. Por eso instamos a los programas estatales de Medicaid a que pongan fin al uso de empastes dentales que contengan mercurio. Se trata de una medida sencilla y significativa que refleja nuestro compromiso compartido con una asistencia segura y de mayor calidad para todos los estadounidenses, y que respalda el objetivo más amplio de la Administración Trump de hacer que Estados Unidos vuelva a estar sano».
El secretario de Sanidad, Robert F. Kennedy Jr., añadió:
«El mercurio no tiene cabida en la boca de nuestros hijos ni en la sanidad estadounidense moderna. Durante décadas, hemos dependido de un material que contiene uno de los metales pesados más tóxicos del mundo, cuando existen alternativas seguras, eficaces y sin mercurio ampliamente disponibles. La agenda "Make America Healthy Again" implica hacer frente a prácticas obsoletas que exponen innecesariamente a los estadounidenses a sustancias tóxicas».
En las cartas dirigidas a los responsables estatales se señalaba que el Servicio de Salud Indígena, que presta asistencia sanitaria a los indígenas estadounidenses, anunció en febrero que pondría fin al uso de empastes que contienen mercurio para 2027, alegando «preocupaciones sanitarias relacionadas con la exposición al mercurio».

Los investigadores han encontrado indicios de que la amalgama puede causar problemas de salud, como concentraciones más elevadas de mercurio en la sangre, y hay pacientes que atribuyen sus problemas de salud a la amalgama.

El Convenio de Minamata sobre el Mercurio, firmado por Estados Unidos en 2013, recomienda a los países que restrinjan el uso de la amalgama y busquen alternativas, y algunos países ya han eliminado progresivamente estos empastes.

Ciertos grupos, como la Asociación Dental Americana, afirman que los empastes de amalgama son seguros.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) señala que hay datos limitados sobre los efectos a largo plazo de la amalgama en la salud de los niños pequeños, y advierte de que determinados grupos, como los menores de 6 años, pueden correr un mayor riesgo para la salud debido a la exposición al mercurio.

Entre las alternativas a los empastes de amalgama se encuentran la resina compuesta, la porcelana y el ionómero de vidrio.

La Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicología afirma que los empastes de composite son tan duraderos como la amalgama y constituyen la alternativa más elegida, ya que su color blanco se adapta bien al de los dientes y su coste es moderado.