Señala Janice Turner en The Times que nadie tiene más culpa de la influencia de la ideología de la identidad de género en las instituciones públicas y de la supresión global de los derechos de las mujeres que Michael O'Flaherty. Gracias a O'Flaherty, -el arquitecto de la locura de la identidad de género, según Turner- los violadores han sido encarcelados en cárceles de mujeres y las atletas femeninas obligadas a competir contra hombres.
El pasado 3 de octubre, Michael O'Flaherty, Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, envió una
carta al Parlamento del Reino Unido expresando su preocupación por las consecuencias del fallo del Tribunal Supremo del pasado abril. El fallo señala que «mujer» hace referencia a la biología y rescata el concepto "sexo" para garantizar la eficacia de las políticas que protegen a las mujeres y las niñas.
En su
carta, el Comisario expresa, de forma alarmista e injustificada, su "preocupación por el clima actual para las personas trans en Reino Unido" como resultado de la aplicación del fallo del Supremo.
Quién es Michael O'FlahertyComo se recoge en el libro
"Los Principios de Yogyakarta. Cómo los informes de lobbies modifican leyes de los estados", publicado en 2024 por la Alianza contra el Borrado de las Mujeres, Michael O'Flaherty, un ex sacerdote católico irlandés, fue
encargado de coordinar, en 2006, el borrador de los Principios de Yogyakarta, una iniciativa privada de varias personas especialistas en Derechos Humanos y de transactivistas que no representaban a ninguna organización ni respondían a consenso internacional alguno. O'Flagherty presentó ese documento ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra como una "carta global para los derechos LGBT" en 2007.
Los Principios de Yogyakarta, que niegan la relevancia de la categoría sexo a favor de la "identidad de género", se han convertido en referencia legislativa de las conocidas como leyes Trans y se han impuesto en múltiples legislaciones a pesar de ser un documento que no ha sido ratificado por ningún organismo internacional. Instigados por un lobby bien relacionado en el ámbito de los organismos internacionales de los Derechos Humanos, estos Principios han invadido la producción documental de dichos organismos.
Como Director de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA) de 2015 a 2024,
O'Flaherty dio un gran impulso al transgenerismo en la Unión Europea desde la alta responsabilidad ejercida en dicha Agencia.Ahora, como Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, se dirige al Parlamento británico para negar que las exigencias transgeneristas colisionen con los derechos de las mujeres y para defender que los hombres autoidentificados como mujeres tengan acceso a los espacios seguros de las mujeres.
El posicionamiento de O'Flaherty a favor de que las personas trans puedan invadir esos espacios no se limita a quienes hayan obtenido un cambio del dato sexo en sus documentos. Dice el Comisario que "cabe recordar que no todas las personas trans desean obtener el cambio legal del dato sexo en sus documentos, y simplemente quieren vivir de acuerdo con su identidad de género". O dicho de otra forma: a cualquier hombre que declare una identidad de género femenina y así lo exija deben abrírsele las puertas a los espacios privados de las mujeres. De no hacerse así, O'Flaherty augura que "aumenten significativamente la vulnerabilidad de las personas al acoso, el abuso e incluso la violencia".
O'Flaherty no tiene ninguna preocupación por la seguridad, la privacidad y la intimidad de las mujeres que ven colonizados sus espacios ni por el abuso e incluso la violencia que puedan derivarse de ello.
Sí le alarman "ciertas conclusiones de la sentencia del Tribunal Supremo del Reino Unido que podrían llevar a la exclusión generalizada de las personas trans de muchos espacios públicos. Esto, a su vez, -añade- puede vulnerar gravemente su capacidad para participar plena e igualitariamente en la sociedad". Las alarmas de O'Flaherty son injustificadas. Las personas trans no han sido excluidas de la sociedad británica por el fallo del Supremo. Solo se les ha dicho que deben usar los espacios privados, vestuarios, baños, cárceles, refugios o las categorías deportivas..de acuerdo a su sexo.
Michael O'Flaherty ha llegado a sugerir que los planes para restringir los derechos de las personas trans a utilizar espacios exclusivos para mujeres podrían infringir el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
Parece olvidar el Comisario que dicho Convenio hace referencia expresa a la prohibición de discriminación por razón de sexo y que los derechos de las mujeres basados en el sexo están protegidos por el sistema internacional de Derechos Humanos principalmente a través de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas el Tratado Internacional CEDAW -o Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer- y el Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres.
Al Comisario le preocupa "que el debate sobre la violencia contra las mujeres sea enmarcado de una manera que restrinja los derechos humanos y las libertades de las personas trans". El debate real, cómo afectan las demandas de las personas trans a los derechos de las mujeres y las niñas basados en el sexo, a su seguridad, a la justicia deportiva, a la libertad de opinión, al derecho de reunión de las mujeres sin presencia de hombres, a datos estadísticos sin ficcionar o a las leyes de igualdad no merece la atención de Michael O'Flaherty.
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