En la tarde del 15 de marzo se observó un brillante bólido sobre el oeste de Turquía; residentes de toda la provincia de Uşak informaron de que un objeto luminoso que se desplazaba lentamente atravesó el cielo nocturno durante más de 20 segundos.
Los vídeos grabados por los testigos muestran un objeto brillante de color blanco a verde azulado, con una cabeza compacta y una estrecha cola luminosa, que se desplazaba por el cielo en un ángulo poco pronunciado antes de desaparecer de la vista. La larga duración de su visibilidad y su movimiento suave distinguen este fenómeno de los meteoros típicos, que suelen durar solo unos segundos.
Los análisis preliminares sugieren que el objeto podría haber sido un meteoro rozante, un tipo poco común de bola de fuego que roza la atmósfera superior en ángulos muy poco pronunciados.
Los meteoros que rozan la Tierra entran en la atmósfera con una trayectoria poco inclinada y recorren cientos de kilómetros a través de la atmósfera superior antes de salir de nuevo al espacio o continuar por una larga trayectoria atmosférica. Al permanecer a gran altitud, pueden seguir siendo visibles entre 10 y 40 segundos, un tiempo significativamente más largo que el de la mayoría de los meteoros.
Las imágenes fijas de los vídeos disponibles muestran un único cuerpo luminoso con una estela de plasma suave y cónica, sin fragmentación visible. El color de la emisión parece blanco a verde azulado, algo que suele producirse cuando los meteoroides se vaporizan y excitan los gases atmosféricos a velocidades hipersónicas.
Si el objeto viajó a velocidades típicas de los meteoroides, de unos 20 km/s (12,4 millas/s), y permaneció visible durante unos 20 segundos, podría haber recorrido aproximadamente 400 km (250 millas) de cielo. Los fenómenos de este tipo pueden ser visibles en amplias zonas y es posible que se hayan visto desde otras partes del oeste de Turquía o sobre la región del Egeo.
Los bólidos que rozan la Tierra son poco frecuentes, pero están bien documentados. En tales casos, el meteoroide puede rozar la atmósfera a altitudes de entre 80 y 100 km y, en algunos casos, el objeto sobrevive al paso y regresa al espacio en una órbita modificada alrededor del Sol.
Actualmente no hay informes de daños, estampidos sónicos o caídas de meteoritos asociados al suceso.
En el momento de redactar este artículo, el bólido aún no había aparecido en los conjuntos de datos de trayectorias reconstruidas de las redes mundiales de observación de meteoros.
Otros informes procedentes de diferentes lugares podrían ayudar a determinar la trayectoria del bólido y confirmar si el objeto siguió una trayectoria rasante a través de la atmósfera superior.
Si ha sido testigo del fenómeno, le invitamos a enviar un informe a la Organización Internacional de Meteoros.





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