Traducido por el equipo de SOTT.net

Esta semana se filmó una nube de colores vivos sobre Bogor, Indonesia, lo que ha suscitado comentarios en las redes sociales sobre su origen. Este fenómeno atmosférico, algo poco habitual, que da lugar a estos colores del arcoíris se denomina iridiscencia de las nubes.
A rare and glorious display light up the skies above Indonesia.
© @sipa5402 via TikTokUn espectáculo poco habitual y magnífico ilumina los cielos de Indonesia.
Las nubes finas con gotas de agua de tamaño uniforme son el lugar más propicio para observar la iridiscencia, aunque para ello es necesario que la nube se encuentre en un lugar concreto y que el sol esté en un ángulo determinado. A medida que la nube evoluciona, los colores cambian y pueden desaparecer rápidamente.

En este caso, la capa pileus, una nube lenticular situada sobre la nube cumulonimbus de una tormenta eléctrica, proporcionó las gotitas uniformes necesarias. La iridiscencia se produce cuando la luz se difracta a través de las gotitas de agua.


Un vídeo que muestra una nube de colores vivos en Indonesia se ha vuelto viral esta semana. Este raro fenómeno óptico atmosférico solo puede observarse cuando el sol se encuentra en la posición adecuada y hay un tipo concreto de nube.

Normalmente, los colores son tenues, aunque en este caso eran intensos, tal y como muestran este vídeo y otro vídeo reciente, probablemente grabado durante la misma tormenta.

Las nubes iridiscentes pueden confundirse con otros fenómenos iridiscentes, como las nubes nacaradas, que se producen antes o después de la puesta de sol, o las coronas, que rodean al sol o a la luna.

Dado que la iridiscencia suele producirse en el cielo cerca de donde aparece el sol, puede ser potencialmente peligroso observarla a menos que el sol quede oculto a la vista por un objeto como un edificio o una montaña.

Se han avistado nubes iridiscentes similares recientemente sobre Malasia en abril de 2026, Vietnam en 2024 y Singapur en 2017. No se trata de un nuevo tipo de nube; de hecho, ya fueron pintadas por Edward Wilson en la Antártida en 1911.