El nombre de Andrea Pirlo salió al aire en Italia para asumir el cargo de entrenador de la selección de fútbol, pero la Federación Italiana lo ha vetado porque tiene "contactos con los rusos".
Andrea Pirlo
Andrea Pirlo
Cuando se trata de Rusia nunca crean haberlo leído todas las imbecilidades posibles. Pirlo es uno de los más grandes futbolistas italianos de la historia, en cuya selección jugó 116 partidos internacionales. Actualmente entrena al Club United FC Dubai, que es propiedad de un ruso, Serguei Lomakin, y representa a una casa de apuestas, Fonbet, también propiedaad de Lomakin.

Tras el comienzo de la Guerra de Ucrania, varios clubes europeos, entre ellos el Milan, rescindieron sus acuerdos comerciales con Fonbet, que no puede hacer publicidad en Italia y sin publicidad no hay apuestas. Luego dicen que la política y el deporte no tienen nada que ver. Lo cierto es que no hay nada más vinculado a la política que el deporte. Pero lo peor es que en Italia la política es del peor fango y en el mundo no hay peor que Rusia, así que la mezcla es espantosa.

El revuelo comenzó a finales de mayo, cuando Pirlo viajó a Moscú junto a otro exfutbolista, Marco Materazzi, para asistir a la final de la Copa de Rusia y participar en varios actos promocionales organizados por Fonbet. Ambos posaron para fotografías oficiales, firmaron autógrafos y participaron en actividades con aficionados. La presencia de ambos en el evento fue objeto de numerosas críticas en Italia, especialmente porque entre los participantes figuraba el cantante ruso Shaman, conocido por su apoyo público a la Guerra de Ucrania.

Menos mal que los italianos nunca pierden su sentido de humor. Hay uno de que dice: "Después de la destitución de Pirlo, quedan dos nombres para entrenar a la selección de fútbol: Syrsky, ex jefe del ejército ucraniano, disponible después del reciente despido, o Budanov, jefe de los servicios de inteligencia ucranianos".

Otro escribe en las redes sociales: "Somos el país donde una persona como Pirlo no puede convertirse en entrenador nacional si tiene un contrato con una empresa rusa, pero en el que un ex cabildero de la industria armamentística puede convertirse en ministro de Defensa, el viceprimer ministro puede estrechar la mano de un criminal de genocidio, mientras que este último comete un genocidio y un ministro identificado por fraude en el estado puede convertirse en un secretario de Estado".

Es verdad que un entrenador de fútbol conectado con la industria de las apuestas huele a podrido, pero no es eso lo que dice la federación italiana. Si la casa de apuestas no fuera rusa no habría ningún problema. El problema no son las apuestas; es Rusia.

Meloni ordena una reestructuración total de la liga de fútbol

Por si no lo saben, desde hace 30 años las leyes españolas califican al fútbol como "de interés nacional", y algo parecido ocurre en Italia que, por tercera vez consecutiva, no se ha clasificado para disputar el Campeonato del Mundo. Como consecuencia de ello, el gobierno de Meloni ordenó una reestructuración total de la liga de fútbol.

El primer paso fue cambiar al presidente de la Federación Italiana de Fútbol. El elegido fue Giovanni Magaló, expresidente del Comité Olímpico Italiano, que debía encargarse de elegir al nuevo entrenador de la selección italiana. La decisión parecía estar clara y Pirlo se iba a convertir en el encargado de iniciar la reconstrucción de la seleccción, pero...

El que propuso a Pirlo para el cargo fue otra leyenda del fútbol italiano, Paolo Maldini, cuyo cargo también peligra. ¿A quién se le ocurre nombrar como seleccionador a alguien que tiene "contactos con los rusos"?