Los españoles del paleolítico que vivían en la orilla de Manzanares, correspondiente a la zona geográfica de Madrid actual, entre 127 mil a 40 mil años atrás comían carne y médula osea de los paquidermos, según lo demuestra una investigación española de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), informa la agencia científica Sinc.
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Anteriormente se habían asociado la fracturas de los huesos de médula a elaboración de herramientas pero ahora con las nuevas evidencias se descartó
Hasta ahora no habían pruebas de la explotación de la carne de estos animales como una actividad común y los cientificos están tratando de determinar si estos animales eran del genero mammuthus o sub generero paleoloxodon.

"Hay muchos yacimientos, pero pocos restos fósiles con marcas que muestren la intencionalidad del ser humano", destaca a la agencia Sinc, Jose Yravedra, investigador de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y autor principal de la investigación publicada en la revista Journal of Archaeological Science.

Yravedra explica que solo ahora se están documentando las marcas de percusión que confirman la fracturación intencional de los huesos para acceder al alimento interior,

Anteriormente se habían asociado la fracturaciones de los huesos de la médula a la elaboración de herramientas pero ahora con las nuevas evidencias se descartó. Junto a los restos de los paquidermos, los utensilios encontrados eran de material tipo xiles y cuarcita.

El hallazgo en Manzanares se suma a "la evidencia más antigua de aprovechamiento de elefantes" encontrada por Yravedra en el yacimiento de Áridos, cercano al río Jarama en 2010,

"Hay pocos registros sobre el aprovechamiento de elefantes en Siberia, Norteamérica y Europa central de hace más de 10.000 años", destaca el zooarqueólogo, según Sinc.

La práctica de comer la médula osea, con gran aporte de lípidos, no era muy común, y se presume por la laboriosidad del proceso de su extracción.

Se cree que la grasa animal era muy preciada por los cazadores que seguían una dieta rica en carne y pocos carbohidratos.

El nuevo estudio expica que al menos parte de los seres humanos del paleolítico seguía una dieta de carne de elefantes y consumía médula osea.