"Si no se toman las medidas efectivas correspondientes, el lamentable hecho ocurrido en Mocoa se puede repetir en 385 (sitios) ubicados en zona de influencia de ríos", advirtió la UN en un comunicado.

"Situaciones de riesgo por avenida torrencial o avalanchas se presentan en otras poblaciones del piedemonte" en municipios del centro y sur del país, "las cuales se ubican sobre los ápices de los abanicos aluviales de ríos torrenciales que descienden de la cordillera", explicó Germán Vargas Cuervo, el geólogo de la UN.
El estudio menciona que los ríos de piedemonte "se caracterizan por formar en la zona de salida de las cordilleras a las planicies amplios abanicos aluviales que indican la súbita y torrencial descarga de rocas y sedimento a gran velocidad".
Al menos 385 centros urbanos, de los 2.440 en Colombia, están ubicados en las riberas de los ríos. La mayoría de ellos dentro de los "lechos mayores del río" o canales de movilidad del cauce. Por su cercanía a la montaña ocurren numerosos deslizamientos de tierra y traen consigo "un gran volumen de bloques rocosos y sedimentos de arenas y lodos".
En 2015 ocurrió una tragedia similar en la población de Salgar (Antioquía). "Seguramente seguiremos viéndola en cada período invernal, si no se toman medidas reales y efectivas de prevención de desastres por inundaciones o avenidas torrenciales en estas 385 poblaciones ribereñas del cauce activo", enfatizó Vargas.



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