Comentario: Otra razón más para estar muy preocupados por la dirección que nuestra "sociedad global" está tomando...


Hace algún tiempo Kenneth Harrison, un hombre de 31 años, fue detenido en el aeropuerto de Canadá por poseer material pornográfico infantil; sin embargo no se trataba de revista o fotografías sino de un robot con rasgos infantiles que él mimos solicitó a una empresa japonesa llamado Harumi Designs.
© ESPERANZA Canal/The Mirror
Sin embargo el delito por pedofilia no procedió pues al final el acusado fue declarado inocente ya que no se le pudo comprobar ningún tipo de delito que atentara contra la infancia.

Fue este hecho lo que abrió un fuerte debate entre diversos expertos en robótica: ¿quién tiene un robot sexual infantil es un pedófilo? o ¿Son los robots infantiles la mejor terapia sexual para curar la pederastia?

Las opiniones han sido diversas pues por un lado Noel Sharkey, profesor emérito de robótica e inteligencia artificial de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), pidió efusivamente prohibir la creación y venta de androides con cuerpos de niño para fines sexuales.
"No debemos permitirlo esto alientan la pedofília y hacen que sea aceptable el asalto a los niños", dijo claramente afectado el profesor Sharkey.
Pero no todos parecen estar de acuerdo con él. Ron Arkins, ingeniero judío-americano de robótica del Instituto de Tecnología de Georgia, por su parte cree que no estaría nada mal seguir el ejemplo de la compañía japonesa 'Harumi Designs' pues considera que ésta podría ser la solución para rehabilitar a los enfermos sexuales.

"Se debería permitir a la gente tener estas muñecas incluso deberían darse tratamientos con ellas pues los robots son la mejor salida de escape para las personas que no pueden controlar sus impulsos y se dejan dominar por sus deseos más oscuros. Creo que es mejor que estas personas dejen salir sus bajos instintos con maquinas y no con niños de carne y hueso", dijo el ingeniero judío-américano, quien está convencido de impulsar dichos robots a la sociedad.