Una compilación de nubes noctilucentes en High Level, Alberta, Canada. Las imágenes cubren del 1 al 4 de julio y se suman a las vistas en el noreste del Reino Unido el 4 de julio.
© Captura de vídeo

(vídeo sacado del canal de YouTube Adrien Mauduit)


Las nubes noctilucentes y su relación con los meteoritos

Basándonos en lo que hemos investigado hasta ahora, podemos decir que este fenómeno se produce debido a que la atmósfera superior se enfría porque está siendo cargada con polvo de cometa, que se muestra en forma de nubes noctilucentes y otras formaciones superiores de la atmósfera.

El polvo de cometa está eléctricamente cargado, lo que provocaría que la rotación de la Tierra disminuya marginalmente. Esta desaceleración de la rotación de la Tierra, estaría reduciendo el campo magnético, abriendo la Tierra a la peligrosa radiación cósmica y estimulando más volcanismo. Al mismo tiempo, la actividad volcánica submarina estaría calentando los océanos, lo que a su vez calienta la atmósfera inferior y la carga con humedad. Esta humedad llega a la atmósfera superior más fría y contribuye a una mezcla mortal que conduce inevitablemente a una Edad de Hielo, precedida por un corto período de un rápido incremento de los gases de efecto invernadero y "bolsas calientes" en la baja atmósfera, con fuertes lluvias, inusual granizo y trágicas nevadas e inundaciones. ¿Les suena este panorama a lo que está ocurriendo ahora mismo en nuestro planeta?

Esperen a que esta tendencia continúe, pero no crean en "el calentamiento global hecho por el hombre". Cualquiera calentamiento producido, es en realidad un preludio de la forma en la que la Edad de Hielo comienza.

Lo más peligroso es que si estamos viendo más nubes noctilucentes en los últimos años, podemos tomarlo como un indicio de que hay más polvo meteórico entrando en la atmósfera.

Sumemos a esto que una mayor cantidad de polvo meteórico apunta a una mayor densidad de materia flotando en el sistema solar interno. Con este polvo vienen cuerpos mayores, lo que explicaría el incremento en avistamientos de bolas de fuego, haciendo por supuesto más probable un impacto de meteoritos en nuestro planeta.

Esperemos, al menos, que no haya fragmentos lo suficientemente grandes en esta corriente de polvo de cometas que está circulando a través de nuestro sistema solar.
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