Una compilación de nubes noctilucentes en High Level, Alberta, Canada. Las imágenes cubren del 1 al 4 de julio y se suman a las vistas en el noreste del Reino Unido el 4 de julio.

© Captura de vídeo
Las nubes noctilucentes y su relación con los meteoritosBasándonos en lo que hemos investigado hasta ahora, podemos decir que este fenómeno se produce debido a que la atmósfera superior se enfría porque está siendo cargada con polvo de cometa, que se muestra en forma de nubes noctilucentes y otras formaciones superiores de la atmósfera.
El polvo de cometa está eléctricamente cargado, lo que provocaría que la rotación de la Tierra disminuya marginalmente. Esta desaceleración de la rotación de la Tierra, estaría reduciendo el campo magnético, abriendo la Tierra a la peligrosa radiación cósmica y estimulando más volcanismo. Al mismo tiempo, la actividad volcánica submarina estaría calentando los océanos, lo que a su vez calienta la atmósfera inferior y la carga con humedad. Esta humedad llega a la atmósfera superior más fría y contribuye a una mezcla mortal que conduce inevitablemente a una Edad de Hielo, precedida por un corto período de un rápido incremento de los gases de efecto invernadero y "bolsas calientes" en la baja atmósfera, con fuertes lluvias, inusual granizo y trágicas nevadas e inundaciones. ¿Les suena este panorama a lo que está ocurriendo ahora mismo en nuestro planeta?
Esperen a que esta tendencia continúe, pero no crean en "el calentamiento global hecho por el hombre". Cualquiera calentamiento producido,
es en realidad un preludio de la forma en la que la Edad de Hielo comienza.
Lo más peligroso es que si estamos viendo más nubes noctilucentes en los últimos años, podemos tomarlo como un indicio de que hay más polvo meteórico entrando en la atmósfera.
Sumemos a esto que una mayor cantidad de polvo meteórico apunta a una mayor densidad de materia flotando en el sistema solar interno. Con este polvo vienen cuerpos mayores, lo que explicaría el incremento en avistamientos de bolas de fuego, haciendo por supuesto más probable un impacto de meteoritos en nuestro planeta.
Esperemos, al menos, que no haya fragmentos lo suficientemente grandes en esta corriente de polvo de cometas que está circulando a través de nuestro sistema solar.

© Imagen de archivo
Comentario: Cada minuto que pasa se hace más necesario comprender qué está ocurriendo. Como desde SOTT hemos expuesto repetidas veces, hay una fuerte evidencia que vincula el paso de cuerpos celestes por los cielos de nuestro planeta con el advenimiento de pestes, enfermedades, cambios géneticos y climáticos.
Un libro en inglés recientemente publicado por
Sott.net llamado "
Cometas y los cuernos de Moisés" hace un gran trabajo al explicar la historia de los cometas y asteroides y su interacción con nuestro planeta. El libro también proporciona pruebas de que los grandes eventos de impacto cometarios nos son de ninguna manera "raros" en la historia humana y presenta claras evidencias de que nuestra historia ha estado marcada por rondas de catástrofes cósmicas.
¡Y puede que nosotros estemos en la fecha de vencimiento para otra ronda de catástrofes cósmicas!
Este libro es de "lectura obligatoria" para todos aquellos que quieran estar bien informados sobre este tema cada vez más importante.
¡Tu vida, o la vida de un ser querido, podría depender de ello!
Un conocimiento cabal y profundo de la naturaleza de estos eventos y de sus implicancias es indispensable para afrontar el futuro con conciencia, y poder actuar con miras a mitigar y, por qué no,
evitar las consecuencias de dichos sucesos.
Comentario: Cada minuto que pasa se hace más necesario comprender qué está ocurriendo. Como desde SOTT hemos expuesto repetidas veces, hay una fuerte evidencia que vincula el paso de cuerpos celestes por los cielos de nuestro planeta con el advenimiento de pestes, enfermedades, cambios géneticos y climáticos.
Un libro en inglés recientemente publicado por Sott.net llamado "Cometas y los cuernos de Moisés" hace un gran trabajo al explicar la historia de los cometas y asteroides y su interacción con nuestro planeta. El libro también proporciona pruebas de que los grandes eventos de impacto cometarios nos son de ninguna manera "raros" en la historia humana y presenta claras evidencias de que nuestra historia ha estado marcada por rondas de catástrofes cósmicas.
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