El Gobierno brasileño autorizó el uso de las Fuerzas Armadas en el estado de Roraima (norte, en la frontera con Venezuela), atendiendo a peticiones de las autoridades de la región.

soldados Brasil
© REUTERS / Fabio Teixeira
El presidente Michel Temer confirmó a través de un mensaje institucional que aplicará la Garantía de Ley y Orden (GLO), el mecanismo legal que permite que las Fuerzas Armadas actúen dentro de Brasil.

El gobierno del estado de Roraima pedía desde hace meses el envío de las Fuerzas Armadas para atajar la creciente violencia, que según las autoridades está vinculada a la entrada masiva de inmigrantes venezolanos.

"Decreté hoy el uso de las Fuerzas Armadas en la Garantía de la Ley y el Orden en el estado de Roraima, naturalmente para ofrecer seguridad a los ciudadanos brasileños y a los migrantes venezolanos que huyen de su país en busca de refugio en Brasil", dijo el presidente.

Temer aseguró que tomó esta decisión para complementar las acciones humanitarias que el Gobierno brasileño ya ofrece desde hace meses en Pacaraima (la ciudad fronteriza) y Boa Vista (la capital del estado de Roraima).

"Ya ofrecemos asistencia médica y asistencia social, en albergues que reciben a las familias de migrantes en un flujo cada vez más intenso", dijo Temer, que recordó que el Gobierno también promueve un proceso de interiorización de los inmigrantes para "paliar los impactos del desastre humanitario causado por el Gobierno de Venezuela".

Brasil dispone en el estado de Roraima de diez albergues y campos de refugiados con capacidad para casi 5.000 personas.

En la frontera con Venezuela ya hay presencia militar desde hace meses, aunque los efectivos del Ejército allí desplazados se han dedicado hasta el momento a cuestiones logísticas relacionados con la asistencia a los venezolanos, como la construcción de estructuras temporales donde los inmigrantes tramitan sus documentos.

El Gobierno también envió recientemente a 120 efectivos de la Fuerza Nacional de Seguridad, un cuerpo diferente a las Fuerzas Armadas, que fue destinado a la frontera para controlar la entrada de drogas, armamento, etc.

Los militares que a partir de ahora llegarán a Roraima (Temer no precisó el número concreto) se dedicarán a garantizar la seguridad en las calles de Pacaraima y Boa Vista.

Se trata de una vieja reivindicación del Gobierno de ese estado, que responsabilizaba al Ejecutivo de Temer de omisión frente al aumento de la criminalidad registrado en la zona.

Michel Temer aseguró que el éxodo masivo de venezolanos hacia otros países amenaza la armonía de todo el continente suramericano.

"Ya no se trata de un tema de política interna de un país, sino que avanzó por las fronteras de varios países y amenaza la armonía de todo nuestro continente", aseguró en un mensaje institucional.

"La ola migratoria en Roraima es resultado de las pésimas condiciones de vida a las que está sometido el pueblo venezolano; eso crea esta trágica situación, que hoy afecta a casi toda América del Sur", remarcó el líder brasileño.

Por ello, Temer incidió en la necesidad de realizar todos los esfuerzos posibles en los foros internacionales para alterar el actual "cuadro dramático".

"Buscaremos el apoyo de la comunidad internacional para la adopción de medidas diplomáticas firmes que solucionen este problema", añadió Temer.

El presidente recordó que Colombia, Perú y Ecuador, principalmente, también comparten esta problemática y que es necesario encontrar una solución de manera "urgente".

Según datos oficiales, entre 2017 y lo que va de 2018 algo más de 127.000 venezolanos entraron en Brasil, pero casi 69.000 ya dejaron el país en busca de otros destinos.